Niños hospitalizados

Cuando el hijo está ingresado en el hospital

Si por alguna razón has estado hospitalizado alguna vez, seguro que sabes que se trata de una situación muy difícil, que rompe totalmente la rutina de la vida. Imagínate lo que eso representa para los niños. Si un niño tiene que estar bastante tiempo ingresado en un hospital, necesitará de cuidados y de cariño. Tanto las enfermeras como todo el personal médico buscan hacer lo posible para que los niños se sientan a gusto. Intentan hacer que esa estancia sea lo menos aburrida y que se acerque en lo posible a su vida cotidiana. Pero no deja de ser una tarea muy complicada.

Los niños entienden el ingreso al hospital de maneras muy distintas. Todo depende de la edad que tenga, del carácter y de su desarrollo psicomotor, de cuántos días tendrá que permanecer en el hospital, de la enfermedad que padezca, si siente dolores y molestias, si su físico ha cambiado, y qué tipo de compañía le hacen. 

Qué hacer para ayudar a los niños hospitalizados

Cuando el niño tiene que estar en el hospital

Es importante, mientras el niño esté hospitalizado, que reciba todo el apoyo necesario para que se recupere lo antes posible, y que vuelva a su vida habitual. Si tienes algún hijo en esta situación, ayúdale. Para eso, tenemos algunos pequeños consejos:

1- Habla con tu hijo sobre su enfermedad, aclarando sus dudas y miedos. Eso le quitará cualquier preocupación con lo que puede ocurrirle en el hospital, y le dejará más tranquilo. Si el niño se siente seguro, irá se adaptar mejor a cualquier situación.

2- Aunque esté en un hospital, no dejes de jugar con tu hijo. A través del juego, los niños pueden expresar sus miedos y temores. Propóngale hacer dibujos, a conocer el material médico (jeringas, esparadrapo, etc.), y a la vez podrá charlar con él acerca de su recuperación. 

3- Ayuda a tu hijo a curarse, participando siempre en los cuidados médicos. Puedes cambiarle algún vendaje, caminar un rato con él por el pasillo del hospital, ayudarle a hacer ejercicios de rehabilitación, y lo que necesite. 

4- Lleva algunos libros o revistas a tu hijo. Lea cuentos para él, y luego ejercite la interpretación del texto para que él se distraiga. Los juegos de mesa también son muy buenos para olvidarse de la rutina.

5- Si el personal médico lo permite, invita a que algunos amigos de tu hijo venga a visitarlo al hospital. El niño vivirá momentos entrañables con sus amigos. 

6- Si la estancia en el hospital es larga, anima a tu hijo con un regalo sorpresa, principalmente en los días en que notes que él se encuentra más desanimado. 

7- Es importante que el niño no se sienta sólo o aislado. La familia es un factor importante en su recuperación. Potencia la comunicación de tu hijo con los demás miembros de la familia, a través de visitas, de cartas, del teléfono, etc. 

8- Crea una agenda diaria de todas las actividades que tendrá que desarrollar tu hijo en el hospital. El niño seguirá las normas con más facilidad y seguridad. Ejemplo: hora del desayuno, de analíticas, del almuerzo, de juego, de lectura, de dormir, etc. 

9- Ten mucha paciencia y tolerancia con tu hijo. No olvides de que él está viviendo una situación diferente, y seguramente eso repercutirá en su carácter, en su forma de comportar. Apóyale y demuestra todo el amor que siente por él, en los buenos y en los malos momentos. 

Fuente consultada

Cruz Roja. Infancia hospitalizada. Una web dirigida a los menores que pasan largas temporadas ingresados en centros hospitalarios. www.infanciahospitalizada.es