Explicar la adopción al hijo adoptado

La adopción es sólo una de las distintas formas para tener un hijo

Muchos padres que deciden optar por la vía de adopción para tener un hijo, dudan sobre si deben o no decir al hijo que es adoptado, también cómo decirlo, etc. ¿Qué es lo que se debe y lo que no se debe decir? El contexto de adopción incluye un medio ambiente de socialización del niño: la estructura familiar y la práctica general de criar niños, las actitudes familiares relativas a la adopción y comportamiento, y la actitud general acerca de adopción en una comunidad grande.

Este medio ambiente familiar comienza desde el momento en que el niño es traído a casa. Es mejor para los hijos adoptivos no recordar nunca una época en la que no sabían que eran adoptados.

La verdad desde el primer día de la adopción

Explicar la adopción a un hijo

El hecho de que los padres acepten la adopción como parte de la vida de su hijo lo alienta a desarrollar un sentimiento similar. Es decisivo que los niños conozcan este hecho por boca de sus padres, y que ellos les presenten los datos de una forma positiva y abierta.

Lo que se recomienda es que desde el primer día en que el niño adoptado llega al nuevo hogar debe comenzar a practicarse una serena franqueza con respecto al tema de la adopción. Cuanto más cómodo se sienta uno con la adopción y su entorno, tanto más a gusto se sentirá el niño, y habrá más posibilidades de que la adaptación prospere.

Aparte de concienciar a su hijo de que ha sido adoptado, la discusión temprana sobre adopción tiene dos propósitos principales. El primero es crear un sentimiento dentro de la familia que la adopción es un tema de conversación. Los niños pueden no entender que significa ser adoptado, pero si entienden que los padres se sienten cómodos hablando de eso. El segundo propósito es darle a los padres la oportunidad de practicar hablar sobre un asunto que envuelve sensibilidad y aspectos dolorosos.

En un principio es común tener dificultades en la discusión de algunos aspectos de adopción. Esto es lo que le da más sentido hacerlo primero con un niño pequeño, a quien no le gusta estar muy atento, a diferencia de un niño mayor. Qué tan libres se sientan de preguntar, dependerá casi enteramente de la seguridad que sientan sus padres como padres adoptantes.

Los niños son sensibles a captar sentimientos de ambivalencia en lo que se refiere a las respuestas de sus preguntas, e impartirles información significativa acerca de su adopción. El modo de informar determina la reacción del niño a la noticia.