Consejos sobre lactancia materna

Cuál es la forma más adecuada para amamantar al bebé

La leche materna es el mejor alimento que se le puede proporcionar al bebé; según la Organización Mundial de la Salud ésta contiene nutrientes que no se encuentran en las leches artificiales, los cuales ayudan a prevenir enfermedades y brindan múltiples beneficios que llegan incluso hasta la edad adulta. Debido a su importancia es necesario tomar en cuenta algunos aspectos que permitirán realizar la lactancia materna de una forma más adecuada y placentera, tanto para la madre como para el pequeño.

Pasos a seguir para una buena lactancia materna

lactancia materna

Para adaptarse al nuevo ambiente el recién nacido experimenta una serie de reflejos, entre los cuales se encuentra el de la succión. El bebé siente la necesidad de succionar en cuanto siente cualquier roce en los labios, esta acción le permitirá realizar el proceso de lactancia materna. Cuando se empieza a amamantar, es conveniente darle pecho al bebé cada tres horas para que tome el calostro, un líquido amarillo que expulsan los senos antes de producir la leche, el cual le transmitirá inmunidad contra la mayoría de las enfermedades durante los primeros meses.

Es importante mencionar que muchas veces el bebé puede no llegar a alimentarse de forma correcta, ya que es probable que trague aire y suelte el pezón de vez en cuando sin desearlo, lo que provoca la salida de leche por las comisuras de los labios. Para evitar este tipo de situaciones, te decimos paso a paso como realizar de forma correcta la lactancia materna. 

1- La higiene de las manos y los pezones es imprescindible para comenzar a amamantar, así mismo si la madre está enferma de gripe es conveniente ponerse un pañuelo o mascarilla en la boca.

2- Realizar la toma siempre en el mismo lugar, garantizará un ambiente tranquilo y cómodo tanto para la madre como para el bebé, de forma que éste pueda acceder con facilidad al pezón.

3- Meter el pezón por completo en la boca del bebé y presionar el seno con un dedo, permitirá que el pequeño no trague aire y respire cómodamente por la nariz. La madre no debe hacer movimientos bruscos, es importante que se encuentre relajada y si el bebé está inquieto puede hablarle con dulzura mientras le acaricia.

4- Si al terminar no suelta el pezón un buen truco consiste en acercar el dedo meñique al extremo de la boca del bebé para que intente succionar.

5- Finalmente se debe colocar al bebé en posición erguida para que expulse el aire, colocando su cabeza sobre el hombro alternando el lado después de cada toma.

Hay que tomar en cuenta que durante el periodo de lactancia la madre debe evitar los alimentos fuertes, el consumo de alcohol, medicamentos y otras sustancias que a través de la lecha sean nocivas para el bebé. Las emociones negativas de la madre como el estrés la depresión o la ansiedad si se mantienen durante largos periodos también pueden perjudicarlo.

Medidas de higiene cuando el bebé es alimentado con biberón

Si con posterioridad a los primeros días de vida se alimenta la bebé con biberón, se deben realizar las siguientes acciones para mantener la higiene y prevenir contagios virales:

1- Esterilizar el biberón previamente y preparar las cantidades exactas de agua y de leche indicadas por el pediatra.

2- Comprobar que la leche sale bien por la tetina, que no se ha formado aire en el interior y que la temperatura es la idónea echando unas gotas en la cara interior de la muñeca.

3- Procurar que la tetina entre bien en la boca del bebé para impedir que él trague aire. Manteniendo el biberón inclinado también se evita la entrada de aire porque la tetina se llena de leche.

4- Hacer un descanso aproximadamente en la mitad de la toma para que el bebé expulse el aire.

Los padres deben tomar en cuenta que los bebés alimentados con leche materna a partir del segundo o tercer mes parecen ganar menos peso y menos talla de la adecuada, sin embargo la mayoría de los pediatras consideran que el patrón de crecimiento en peso y talla de los bebés alimentados con lecha materna es diferente de los que toman biberón, sin que esto signifique que están peor alimentados, ya que los nutrientes que toman están más adaptados a sus necesidades y son más equilibrados.