Lactancia y enfermedades respiratorias en el bebé

¿Ayuda la lactancia a combatir infecciones en las vías altas?

El frío, la humedad, la lluvia, el otoño y el invierno suelen presentar un pico en las enfermedades respiratorias, y especialmente se ven afectados los más pequeños.

¿Qué ocurre si el bebé tiene una infección en las vías altas y tiene las fosas nasales taponadas?, ¿cómo se ve afectada la lactancia? En Guiainfanitl.com te contamos cómo facilitar la lactancia si el bebé está taponado.

¿Protege la lactancia frente a infecciones respiratorias?

Lactancia y congestión nasal del bebé

Cuando hablamos de enfermedades respiratorias nos referimos a infecciones que tienen lugar en la vía aérea, cuyos síntomas más comunes son rinorrea, aumento de las secreciones (los pequeños tienen más mocos), posible dificultad respiratoria, tos, sibilancias y estertores (ruidos en el pecho)… Las más frecuentes son resfriado común de vías altas, bronquiolitis (bronquitis en más mayores), neumonía. Generalmente son víricas, con lo que el único tratamiento es sintomático; pero cuando hay una sobreinfección o la causa es bacteriana es necesario poner un tratamiento antibiótico.

Los niños menores de un año son más vulnerables a las afecciones respiratorias, porque tienen una vía aérea realmente estrecha, fácilmente colapsable; las fosas nasales son pequeñas. Con lo que ante la presencia de secreciones o inflamación, la vía aérea de los pequeños se puede bloquear con mucha más facilidad que la del adulto o niños mayores.

Sabemos que la lactancia materna aporta múltiples beneficios de largo probados por la evidencia científica, desde un mejor estado del sistema inmune, reduce la incidencia y gravedad de las enfermedades infecciosas, hasta mejor estado nutricional, etc.

La mayoría de los expertos están de acuerdo en que la lactancia materna sí que parece ser un factor de protección frente a las infecciones respiratorias, siempre y cuando ésta dure más de 90 días, es decir 3 meses. E invitan a estimular una lactancia prolongada en aquellos bebés con hermanos en edad escolar o que acudan a guarderías, donde lógicamente la probabilidad de contagio es mucho más alta.

Consultando la bibliografía, y en concreto su metodología, acerca de la lactancia materna y su papel protector o no en concreto frente a las enfermedades respiratorias, parece que hay un poco de controversia; ya que hay mucho publicado, sin embargo la mayoría de los artículos consultados cuentan con algún sesgo en la investigación, errores metodológicos como no  contemplar determinadas variables que son fundamentales como la asistencia o no a la guardería, hábito tabáquico en el ambiente familiar, número y edad de los convivientes en el domicilio. Así que la pregunta adecuada sería ¿qué grado de protección confiere la lactancia materna prolongada frente a las infecciones respiratorias? 

Relación entre lactancia materna y enfermedades respiratorias

Consultando a la AEPED (Asociación Española de Pediatría) y los artículos que apoya podemos simplificar diciendo que entre los beneficios observados en niños que son alimentados de manera exclusiva con pecho, con respecto a los que no lo son:

- Menos tasa de ingreso hospitalario secundario a infección respiratoria.

- Menores complicaciones y menor gravedad de los episodios.

- La duración del episodio de infección respiratoria es menor.

- Menor probabilidad de sufrir un primer episodio de bronquiolitis.

- Menores reinfecciones o nuevos episodio de infección respiratoria durante los 6 primeros meses de vida.