Método Kassing para alimentar al bebé con biberón

Cómo alimentar al bebé con biberón si quieres volver luego a la lactancia

Estefanía Esteban

Sabemos que la mejor alimentación para un bebé es la Lactancia Materna. Sin embargo, dependiendo de la circunstancias, no siempre se puede conseguir. El biberón también puede ser una elección de la mamá a la hora de alimentar a su bebé. Y dentro de esta alimentación, existen diferentes técnicas. ¿Conoces la técnica Kassing?

Te explicamos en qué consiste el método Kassing para alimentar al bebé con biberón y por qué es tan beneficioso tanto para él como para sus padres.

Los beneficios del método Kassing para alimentar al bebé con biberón

El método Kassing para alimentar al bebé con biberón

Dar el biberón a un bebé también puede crear un vínculo de unión entre la madre y el padre y su bebé. Con este objetivo nació la técnica Kassing para alimentar con biberón al bebé. Consiste en crear en el recién nacido la misma sensación que tienen los bebés que se alimentan mediante la lactancia materna. Es decir: que el bebé sienta que se alimenta como si de verdad estuviera amamantando.

Este método recibe el nombre de la doctora estodounidense Dee Kassing, experta en Lactancia Materna y partidaria y defensora de la Lactancia. La doctora, consciente del problema y las dificultades de muchas mujeres para dar el pecho a su bebé, creó este método que garantizaba en la mayor medida posible, una experiencia muy similar para el bebé a la de la lactancia materna.

De esta forma, la mamá que comienza a dar el biberón a su hijo durante los primeros días siguiendo esta técnica, puede comenzar después con la lactancia materna con muchas menos dificultades, mientras que de la otra forma, si comienzas a dar biberón al recién nacido, luego lo más seguro es que el bebé no consiga agarrar el pecho y rechace la lactancia. También puedes utilizar este método si apuestas por la lactancia mixta.

Cómo usar el método Kassing para alimentar al bebé con biberón

Si apuestas por este método, debes tener en cuenta todas estas condiciones y consejos para conseguir que funcione: 

  1. La tetina del biberón debe ser completamente redonda. No serviría por ejemplo la tetina oblicua por la que apuestan tantísimos biberones. La tetina redonda se asemeja más al pezón de la mamá. También es conveniente que la tetina sea larga.
  2. La tetina del biberón debe ser de flujo lento, con la base más estrecha y blanda.
  3. El biberón debe ser recto, nunca curvo. La idea es que para el bebé sea algo más difícil. Los biberones curvados hacen que la leche salga con más facilidad. Al mamar, el bebé debe esforzarse. Es lo que buscamos con el biberón y con esta técnica Kassing. 
  4. El bebé debe estar erguido, lo más sentado posible, a la hora de darle el biberón. Evita la posición en la que este tumbado. 
  5. El biberón debe estar en posición horizontal a la hora de dar de comer al bebé. Él se tendrá que esforzar más al reducir el efecto de la gravedad, y será como si tuviera que succionar la leche del pecho materno. De igual forma, gracias a esta postura, el bebé podrá controlar la cantidad y velocidad de la leche que toma. 
  6. Sujeta la nuca del bebé con un antebrazo y usa el otro brazo para sujetar el biberón. 

Recuerda que gracias a este método, puedes dar el biberón a tu bebé y volver o iniciar la lactancia materna si por algún motivo quieres intentarlo de nuevo. También puedes usar el método Kassing en el supuesto de que quieras o debas combinar la lactancia materna con el biberón.