Lo que me habría gustado saber antes de empezar a dar el pecho

Todo lo que Irene ha aprendido de la lactancia materna tras amamantar a diez hijos

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Con el nacimiento del bebé tras los nueve meses de embarazo, también nace una madre que tiene mucho por aprender y por vivir. Irene (fundadora de Soy una madre normal en Instagram) acaba de dar a luz a su décimo hijo, Bosco. La mucha experiencia tras todos los embarazos anteriores, le ayudan a enfrentarse al posparto y la lactancia materna con más tranquilidad y serenidad.

Y, haciendo balance de todo lo que ha vivido, nos ha contado algunas de las cosas que le habría gustado saber antes de empezar a dar el pecho hace 18 años a su primera hija. Todo ello de la mano de Femibion.

Lo que me habría gustado saber antes de dar el pecho por primera vez

Saber antes de dar el pecho a tu bebé

No es lo mismo tener un hijo a los 20 años que a los 40. Ahora, Irene se enfrenta a su décima lactancia materna con la experiencia de todo lo que ha aprendido. Y es que se ha dado cuenta de que hay muchas cosas que ahora sabe y que, de haberlas sabido la primera vez que dio el pecho, le habrían ayudado mucho.

- Todo pasa muy rápido, disfrútalo
¡Disfruta de esos ratitos porque los vas a echar mucho de menos cuando terminen! Al principio, la lactancia materna puede ser complicada. Pueden surgir complicaciones (por ejemplo, el bebé de Irene fue diagnosticado con frenillo tipo 3 que hacía que las tomas fueran muy dolorosas), es fácil sentirse desbordada... Sin embargo, tal y como nos dice Irene, todo se pasa muy rápido y, tras el destete, se suelen echar mucho de menos esos momentos que la mamá y el bebé comparten.

- Templanza y calma
En relación con el punto anterior, Irene nos invita a adquirir dos herramientas que ayudan mucho a la hora de dar el pecho: tener templanza y mantener la calma. Esto es algo que ella ha ido aprendiendo con el paso de sus lactancias, y que le habrían ayudado a no desesperarse tanto al dar el pecho a sus primeras hijas.

- Tienes que cuidarte para poder cuidar
Irene ha convertido esta frase en uno de los mantras que le acompañan en estas primeras semanas y meses de Bosco en casa. Muchas veces resulta complicado, ya que además de tener un recién nacido en casa, nos enfrentamos a los cambios hormonales y dolores físicos del posparto. Sin embargo, si no nos sentimos bien, es difícil que podamos cuidar de un bebé como necesita.

Esto significa, por ejemplo, que es necesario que encuentres también momentos para ti misma, para hacer lo que más te gusta. Dentro de las posibilidades y de la ayuda de las personas que te rodean, busca ratitos que te hagan sentir bien y que te permitan cuidarte: ir a la peluquería, leer un libro, pasar tiempo con tus amigas...

- Mantente activa
Aunque muchas veces no apetece, tienes que intentar mantenerte físicamente activa (siempre teniendo en cuenta las recomendaciones médicas). Irene reconoce que teniendo otros nueve hijos, resulta fácil tener que moverse.

- Duerme siempre que tu bebé duerma
Este es uno de los grandes consejos que cualquier madre o padre agradecerá durante el posparto (y que no siempre funciona si tienes más hijos, como es el caso de Irene). Por las noches, es muy posible que tu bebé te despierte cada poco tiempo porque necesita comer. Por ello, aprovecha cada momento que se eche siestas a lo largo del día para tú también descansar.

- El porteo será tu mejor amigo
Irene reconoce que los diferentes dispositivos para portear (aunque su preferido es la bandolera) le ayudan muchísimo en su día a día. Ella ofrece lactancia materna a demanda, por lo que si Bosco quiere comer o necesita amor mientras ella está en una reunión o haciendo la comida, no duda en portear.

- Acepta tu cuerpo y quiérete mucho
Durante los nueve meses del embarazo, nos encanta presumir de las redondeces de nuestro cuerpo, pues significan que en nuestro interior está creciendo nuestro bebé. Sin embargo, en el posparto nos cuesta más aceptar la forma en la que nuestro cuerpo ha cambiado. De repente, nos encontramos en un cuerpo en el que no nos reconocemos y, por ello, necesitamos un tiempo para reconciliarnos con nosotras mismas. No dudes en darte ese espacio y aprender a quererte.

- Apóyate en tu pareja
Salvo dar el pecho, el padre del bebé puede hacer todo lo demás. Y, sobre todo, te dará todo el apoyo que necesitas en este momento. A veces, es tan sencillo como una caricia para que no te sientas sola, sino escuchada y comprendida. ¡Esta conexión es mágica! Además de recibir el apoyo de tu pareja, a tu alrededor hay muchas personas que te pueden ofrecer su apoyo: tu familia, tus amigos, grandes profesionales de la salud, redes de madres... ¡Déjate cuidar y mimar!

- Invierte en sujetadores de lactancia que te resulten cómodos
Para Irene, el uso del sujetador de lactancia va mucho más allá del tiempo en el que da el pecho a su bebé. De hecho, ella empieza a usarlos desde, más o menos, la mitad del embarazo. Y es que esa sujeción extra que ofrece este tipo de prendas gracias, entre otras cosas, a que los tirantes son más anchos, le ayudan a evitar las molestias típicas en los senos y la espalda.

- No sabrás vivir sin tus cojines de lactancia
Irene reconoce que se ha enamorado de los cojines de lactancia (tanto los que son alargados como los que tienen forma de luna) y ya no sabe vivir sin ellos. Para dormir son especialmente cómodos.

Femibion 3 complementa las necesidades nutricionales de la madre

Necesidades nutricionales en la lactancia materna

Irene siempre ha sido muy consciente de la importancia de cuidarse durante el embarazo; de llevar un estilo de vida saludable y cuidar la alimentación. Sin embargo, reconoce que en ocasiones, por priorizar las necesidades y cuidados del bebé, en el posparto nos olvidamos de cuidarnos nosotras mismas. Esto también es algo que ha ido aprendiendo desde esa primera lactancia a su hija.

De ahí que quiera mandar un mensaje a todas las mamás que se enfrentan al posparto: ¡tenemos que cuidarnos y querernos mucho!

Junto a este estilo de vida saludable y una alimentación equilibrada, Femibion 3 complementa las necesidades nutricionales de la mamá lactante, ya que durante la lactancia algunas de estas aumentan. Un ejemplo de ello es la importancia de tener un especial cuidado para que el aporte de ácido graso omega-3 DHA sea el adecuado. Y es que cuando la madre toma DHA, el desarrollo normal del bebé que toma leche materna se ve favorecido.

Además, Femibion 3 contiene otros ingredientes que ayudan durante este periodo de lactancia materna: ácido fólico, vitaminas D y A, hierro, calcio, colina, luteína, yodo, selenio, zinc...

Y a ti, ¿qué te habría ayudado saber antes de empezar a dar el pecho a tu bebé?

 

Femibion® está siempre a tu lado, desde la planificación familiar hasta la lactancia. Ahora con más nutrientes seleccionados para un aporte a medida en cada fase de tu embarazo: aportan folato* (ácido fólico y Metafolin®) y otros nutrientes seleccionados; y Femibion 2 & 3 además proporcionan DHA**. Los complementos alimenticios de Femibion no deben utilizarse como sustitutos de una dieta variada y equilibrada y un estilo de vida saludable. No superar la dosis diaria recomendada (1 comprimido en Femibion 1, y 1 comprimido + 1 cápsula en Femibion 2 y 3). Mantener fuera del alcance de los niños más pequeños. No deben ser consumidos por niños. ADVERTENCIAS: Femibion 3 no debe tomarse durante el primer trimestre del embarazo por su contenido en vitamina A.
*La ingesta suplementaria de ácido fólico incrementa el nivel de folato materno. Un nivel bajo de folato materno es un factor de riesgo en el desarrollo de defectos en el tubo neural en el feto en desarrollo. Por lo tanto, se recomienda que las mujeres tomen 400 µg de ácido fólico suplementario al día durante un período de al menos un mes antes de la concepción y hasta tres meses después. Existen muchos factores de riesgo en el desarrollo de defectos del tubo neural. La alteración de un solo factor puede o no tener un efecto beneficioso. El folato también contribuye al crecimiento del tejido materno durante el embarazo.
**La ingesta materna de ácido docosahexaenoico (DHA) contribuye al desarrollo normal del cerebro y de los ojos del feto y del bebé lactante alimentado con leche materna. Los efectos beneficiosos se obtienen con una ingesta diaria de 200 mg de DHA, además de la ingesta diaria recomendada de 250 mg de ácidos grasos omega-3 para adultos (DHA + EPA).

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