Cómo cuidar una herida con puntos o grapas en los niños

A mi hijo le han dado puntos... ¿y ahora qué hago?

La piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo. Su función principal es defensiva, pues sirve para aislarnos de los microorganismos. Por tal motivo, hay que tener en cuenta que, cualquier herida, con independencia de su tamaño, implica un mayor riesgo de desarrollar una infección.

Una vez tratada la herida en el niño, ya sea con puntos de sutura, grapas, pegamento o tiras de aproximación, se sigue haciendo necesarios unos cuidados básicos para que esa herida termine de sanar. 

Cómo cuidar y curar una herida del niño con puntos o grapas

Cuidar las heridas con puntos de los niños

Antes de nada, para curar una herida de los niños, hemos de limpiar la herida con agua y jabón. El agua va a favorecer el arrastre de gérmenes, y el jabón va a destruir todas las bacterias que no se hayan eliminado. No hay que usar agua oxigenada ni alcohol, pues, más allá de las molestias que supone su uso, estas sustancias van a dificultar el proceso normal de cicatrización

A efectos prácticos, si nuestro hijo se ha hecho una herida importante, y vemos que hay una separación franca entre los bordes de la herida, hemos de buscar asistencia sanitaria.

Las estrategias para aproximar esos bordes pueden ser varias y así es cómo se ha de cuidar una herida con puntos, grapas o pegamento en los niños:  

-Puntos de sutura. En las primeras 24 horas, no hemos de mojar estas heridas. Pasado este tiempo, las lavaremos (sin frotar enérgicamente) con agua y jabón. Hay dos tipos de puntos: los solubles (que no han de ser retirados), y los insolubles (que se han de retirar a los 7-10 días tras su colocación).

-Grapas. El mantenimiento de las heridas aproximadas con grapas es similar al de los puntos. Esto es: en las primeras 24 horas no se han de manipular, y pasado ese tiempo se pueden lavar con agua y jabón. Su retirada se hará a los 7-10 días tras su colocación.

-Pegamento biológico. Hace varios años surgió una alternativa las grapas y a los puntos de sutura para favorecer el cierre de las heridas, más cómoda para los niños. Las heridas aproximadas con pegamento biológico no han de ser mojadas en un plazo de 24-48 horas. Después, se pueden manipular sin problemas.

-Tiras de aproximación. Son pequeñas tiritas que ayudan a que los bordes de la herida permanezcan unidos. Si se mojan, corren el riesgo de despegarse.

Es importante saber que las heridas con alto riesgo de infección, como las debidas a mordeduras de animales, no se han de cerrar inmediatamente, sino que han de ser cerradas “por segunda intención”, tras un ciclo de tratamiento antibiótico y curas locales con antisépticos. Si las cerramos inmediatamente, hay un claro riesgo de desarrollar infecciones en la piel, y éstas se pueden propagar a territorios más profundos.

De igual modo, si hay una importante pérdida de tejidos, se recurrirá a estrategias más complejas, como el uso de injertos.