Mi hijo tiene una quemadura solar, ¿qué hago?

Cómo curar una quemadura solar en los niños

Iván Carabaño Aguado

Cuando llega el verano, estamos todos muy concienciados de que hay que adoptar medidas de fotoprotección en los más pequeños de la casa. 

Pero el sol también está presente, y mucho, a finales de la primavera. Los días son más largos, hace buen tiempo, y los niños quieren estar al aire libre y disfrutar del juego en compañía de sus amigos. Y, claro está, si se nos ha olvidado aplicar crema solar, nuestro hijo tendrá una quemadura. A continuación te explicamos qué hacer si tu hijo tiene una quemadura solar.

Qué hacer si tu hijo tiene una quemadura solar

quemadura solar en niños

1- Lo primero que hemos de hacer es aplicar frío local. Por ejemplo, a través de unos paños humedecidos en agua del grifo. Es importante evitar aplicar agua salada, porque al pequeño le va a molestar más la quemadura.

2- Si la quemadura es de segundo grado le aparecerán ampollas. Recuerda que no debes manipular las mismas, y no debes explotarlas. Déjalas tal cual están.

3- No te olvides de darle algún medicamento para el dolor, por vía oral, como ibuprofeno o metamizol.

4- Cuando el niño esté un poco más aliviado, aplícale una crema hidratante corporal de las que tienes en casa. Y si no tienes ninguna en casa, a qué esperas. ¡Corre a comprar una!

5- No apliques sobre una quemadura clara de huevo cruda, pasta de dientes ni nada por el estilo. Estas sustancias no van a favorecer en nada. Es más, predisponen a la sobreinfección de la quemadura.

6- Si la quemadura es muy extensa o si persiste el dolor, debes consultar con tu pediatra de cabecera o con el pediatra de un servicio de Urgencias.

7- Hasta que la zona quemada no esté mejor, debes evitar tajantemente una nueva exposición solar de la zona dañada.

8- Ojo con tres zonas que nunca habías pensado que se podían quemar: los párpados, las orejas y los empeines de los pies. Siempre deben estar fotoprotegidas.

9- Recuerda que la piel tiene memoria. Las quemaduras solares reiteradas se relacionan directamente con el envejecimiento cutáneo y la aparición de cáncer de piel.

10- Esto es, hay tres palabras mágicas en el manejo de las quemaduras solares: prevención, prevención y prevención.