Los riesgos de utilizar una mala crema solar con bebés y niños

Un bebé sufre terribles quemaduras tras aplicarse un protector solar

Estefanía Esteban
Estefanía Esteban Responsable Multimedia

Rebecca Cannon (Terranova, Canadá) quería proteger a su pequeña del sol. Por eso, buscó un buen protector solar apto para menores antes de salir de viaje a casa de su hermana. Encontró uno en donde se indicaba claramente que podían utilizarlo bebés a partir de 6 meses. 'Fenomenal', pensó... 'Kyla tiene 14meses'.

Sin embargo las cosas no salieron como esperaba. A los pocos segundos de rociar con el aerosol su rostro, comenzaron los problemas. De pronto descubrió los riesgos de utilizar una mala crema solar con bebés y niños.

Los riesgos de utilizar una mala crema solar con bebés y niños que pueden causar quemaduras

Riesgos de utilizar una mala crema solar con bebés y niños

La crema solar que usó Rebecca, de protección 50 SPF, estaba libre de alcohol. Rebecca leyó bien las indicaciones de uso y la etiqueta con los ingredientes antes de dársela a su hija. Según sus indicaciones, era apta para bebés a partir de 6 meses. Sin embargo, provocó unas terribles quemaduras de segundo grado en el rostro de la pequeña Kyla. 

Al principio, el rostro de la pequeña comenzó a hincharse. Después su piel se irritó y comenzaron a salirle ampollas. El médico dermatólogo confirmó que se trataba de quemaduras cáusticas de segundo grado, como reacción a un producto químico, aunque su caso puede deberse también a una reacción de dermatitis ante un ingrediente inocuo para la mayoría de personas, como puede ser la vitamina C o el alcohol.

La marca de la crema solar es Banana Boat, quien reaccionó rápidamente asegurando que todos sus productos tienen un factor de pH neutro y que es imposible que provoquen ese tipo de quemaduras químicas. Además, no tardaron en recordar que sus productos pasan por muchas pruebas de calidad. Aún así, la marca reembolsó a la madre el dinero invertido en el spray y se comprometió a analizar en profundidad el producto. 

Quemaduras por un protector solar para bebés

Dos semanas después, la piel de Kyla consiguió curarse. Sin embargo, su madre insiste en hablar de este caso para alertar a otros padres. ¿Qué sabemos y qué no realmente acerca de los protectores solares para bebés y niños?

7 cosas que los padres deben saber sobre las cremas de protección para bebés y niños

1. Mejor protectores solares con ingredientes específicos para bebés. Muchos dermatólogos sugieren que se busquemos protectores solares que contengan minerales como el óxido de zinc o dióxido de titanio para los bebés. Estos componentes producen menos reacciones alérgicas y son más seguros para la delicada piel de los más pequeños. 

2. Antes, probar en otra zona del cuerpo que no sea la cara. Antes de rociar con un spray el rostro del bebé o el niño, conviene probar antes en la mano para detectar posibles reacciones alérgicas. Lo mismo ocurre con las cremas solares. Prueba el producto en la cara interna de la muñeca, en donde la piel también es muy fina. En seguida podrás ver el resultado.

3. Ninguno antes de los 6 meses. Los pediatras recomiendan comenzar a usar el protector solar a partir de los 6 meses. Antes, se deberá extremar la precaución y evitar una exposición prolongada del bebé al sol. 

4. Evitar ciertos ingredientes. Nada de parabenos, perfumes ni alcohol. Los protectores solares para bebés y niños deben ser aptos para una piel delicada y cuidar al máximo sus ingredientes. Los parabenos pueden ser perjudiciales en grandes cantidades (y el protector solar se aplica muy a menudo), y el perfume y el alcohol pueden empeorar casos de dermatitis y son irritantes para la piel más sensible.

5. Cada dos horas. Muchas veces nos olvidamos de que el protector solar también se absorbe. Es decir, que el filtro o 'muro' que supone para la piel, desaparece tras cierto tiempo. Lo ideal es repetir la operación cada 2 horas, aunque suponga un 'incordio' para niños y mayores. 

6. Volver a aplicar cuando salen del mar o la piscina. El agua arrastra el producto y aunque pensemos que 'algo quedará' no servirá para frenar los rayos de sol.

7. Mejor los filtros físicos que los químicos. Existen dos formas de bloqueo ante los rayos solares. Uno es físico y el otro químico. El físico, según los pediatras, es mucho mejor para los niños , pero es poco estético, ya que la piel del pequeño se torna blanquecina. Por eso, muchos padres prefieren el filtro químico, que es transparente y no se ve.