Cómo tener más paciencia con los niños estas vacaciones (sí, es posible)

Te damos algunas claves para pasar las vacaciones de verano perfectas en familia

Marga Santamaría
Marga Santamaría Coach educativa

Aunque estamos todo el año esperando la llegada del verano, a veces no es tal y como lo habíamos planeado. A pesar de que no tenemos que trabajar, también tiene sus momentos de estrés y enfados: peleas de los niños, la presión de que todo salga tan bien como se había planeado, algunas relaciones familiares... Por eso, hoy hablamos de cómo tener más paciencia con los niños estas vacaciones y cómo disfrutar de los días de descanso mucho más. Sí, es posible. ¡Y tú lo puedes lograr!

Tener más paciencia estas vacaciones, ¡es posible!

Consejos para tener más paciencia con los niños estas vacaciones

Las vacaciones de nuestros hijos e hijas en ocasiones nos pueden parecer muy largas y complicadas de conciliar con nuestra vida laboral. Es por ello que a menudo apuntamos a nuestros hijos e hijas a colonias de verano, campamentos fuera de la ciudad o recurrimos a los abuelos para que estén con ellos mientras nosotros aún no disponemos de días de descanso.

Pero también es importante que tengamos presente que las vacaciones son tiempo para que estemos con nuestros hijos, disfrutemos de ellos y pasemos más momentos a su lado. Durante el curso y con la vorágine de la rutina, nos perdemos cantidad de aprendizajes, situaciones y juegos con ellos. Es por ello que en vacaciones tenemos una gran oportunidad de estar, pero de estar de verdad con ellos y no a medio gas.

También ocurre que en este tiempo que pasamos con nuestros hijos e hijas es el que en algunas ocasiones nos desborda, nos agota, nos saca de quicio, y las soñadas, merecidas y deseadas vacaciones pueden convertirse en un auténtico infierno. ¿Y por qué? El motivo es muy sencillo, no estamos acostumbrados a pasar tanto tiempo con nuestros hijos por un lado y por otro, queremos nuestras propias vacaciones a nuestro ritmo. Además, la falta de rutina en los niños y niñas, puede hacer que su conducta y su comportamiento cambie ligeramente, mostrándose algo más movidos de lo habitual, con necesidad de más atención o con gestos o comentarios poco frecuentes en ellos y ellas.

Sabiendo todo lo anterior, puede resultar más fácil organizarse de forma adecuada, respirar profundamente y pactar de forma asamblearia y en familia algunas normas y premisas para lograr un disfrute común e individual para las vacaciones.

Consejos para pasar las vacaciones perfectas con niños

Tips para disfrutar más de las vacaciones en familia

Aquí os dejo algunos consejos para tener unas vacaciones perfectas en familia (sin perder la paciencia).

1. Poned en común lo que a cada uno os gustaría hacer de forma relativamente rutinaria: leer, ver televisión, dormir siesta, etc. Así cada uno y cada una sabrá lo que a los demás les apetece sin tener que darlo por hecho.

2. Encontrad ese momento para que todos los miembros de la familia puedan asegurarse ese disfrute, que exista ese espacio, ese momento y el respeto necesario para poder llevarlo a cabo.

3. Buscad momentos de juego y disfrute en familia, de estar juntos y presentes. Nuestros hijos quieren que estemos con ellos, con toda nuestra atención a su disposición. Recuerda que seremos padres y madres toda la vida, pero no siempre ellos y ellas serán pequeños.

4. Ten en cuenta que las vacaciones son días para romper la rutina, saltarse algunas normas y hacer alguna locura. Que nuestros hijos vean que también nos relajamos en ese sentido y somos flexibles. El curso escolar ya está lleno de normas y rutinas, en cantidad de ocasiones, inamovibles.

5. No olvides tu paciencia extra, ya que no es raro, como decía antes, que la falta de rutina, el cambiar de actividad cada día, los cambios en la alimentación producidos por 'bajar la guardia' en estos días o incluso el dormir más o menos, puede cambiar ligeramente el ritmo de nuestros hijos y su conducta, y en ocasiones puede resultarnos más molesta. No recurras al castigo, la amenaza o al grito, de verdad, no sirven de nada.

6. Por último, disfruta de tus hijos: juega con ellos casi todo lo que durante el curso no pudiste, y como digo siempre, deja salir tu niño interior sin pudor ni tapujos, para que ellos también te puedan disfrutar más.