Manualidades para Navidad: Bolas de cuerda

Sólo necesitarás de un globo, una cuerda y pegamento.

La Navidad, sea cual sea nuestra creencia religiosa, es un hecho que marca la dinámica de las familias en casi todo el mundo. Son días de receso escolar, muchas empresas cierran, y solo en comercios y tiendas se respira un aire de febril actividad. Creamos o no en Papá Noel o en los Reyes Magos, lo cierto es que en los últimos días del año el protagonismo infantil suele imponerse.

Mantener entretenidos a los pequeños por períodos más o menos largos es un desafío y mi intención con estas líneas es sugerirle una actividad que le permitirá jugar, intercambiar, conversar... y sobre todo acercarse un poco más a los hijos. La idea es "vestirnos" de artesanos y hacer bolas de hilo para decorar. Cuando estén listas lucirán hermosas colgando de una lámpara, del árbol de Navidad o del techo del cuarto de los pequeños.

Manualidades de bolas de Navidad

manualidad de bolas de navidad

Material necesario

- Varios metros de una cuerda o hilo (de rafia, de algodón, de lana…) de 4 ó 5 milímetros de grosor 
- Globos pequeños 
- Cola, un recipiente y unas buenas tijeras (si posible despuntadas).

Bolas de cuerda de Navidad, paso a paso

1. Lo primero es inflar los globos del tamaño que desees, pueden ser todas iguales o de distintos tamaños, según prefieras. Luego enrolla la cuerda alrededor del globo. Puedes cubrirlo totalmente o dejar espacios entre una y otra vuelta lo que más tarde le dará una trasparencia especial que resulta mucho más atractiva. Para sujetar el extremo final de la cuerda puedes fijarla con alguna de las vueltas anteriores. Forrar la mesa o superficie sobre la cual estamos trabajando con periódicos viejos o un mantel desechable, poner a los pequeños un delantal y disfrutar del momento sin olvidarnos por un momento de limpiar, organizar, recoger...

2. Si ya estamos listos, tomamos el recipiente y mezclamos tres partes de pegamento con una de agua. Revolvemos y luego vamos empapando totalmente la cuerda con que hemos forrado los globos. Es sucio, pero es divertido. Es preciso ser cuidadosos para que no explote el globo y se estropee la futura bola. Cuando esté bien mojado de pegamento, coloca la pelota sobre un vaso desechable para que la bola no ruede y espera que se seque. Una vez seca, conviene repetir la capa de pegamento pues ello le otorgará mayor dureza a la cuerda. Una vez concluido el proceso de secado, pinchamos los globos y las bolas estarán listas para ser decoradas.

3. Es el momento de dejar que nuestros hijos den rienda suelta a su imaginación y creatividad, dándoles un pincel y una paleta con colores brillantes. Lo mejor es la pintura acrílica pues es más duradera y no corre el riesgo de borrarse si se moja, pero también sirve la acuarela o los plumones.Estas bolas de hilo pueden servir además para iluminar toda una ventana si les colocamos pequeños bombillos dentro o para hacer ingeniosos muñecos, combinando diferentes tamaños: uno pequeño para la cabeza, otro más grande para el cuerpo, y los más alargados para brazos y piernas, forma que podemos darle al globo en el momento en que lo rodeamos con la cuerda.

Rosa Mañas. Colaboradora de GuiaInfantil.com