Decálogo de la dieta mediterránea

Se recomienda consumir siempre vegetales y cereales

La Dieta Mediterránea se caracteriza por la abundancia de alimentos vegetales, como pan, pasta, arroz, verduras, hortalizas, legumbres, frutas y frutos secos, que se sitúan en la parte más baja de la pirámide nutricional. El empleo de aceite de oliva como fuente principal de grasa es otra de sus características fundamendamentales, junto a un consumo moderado de pescado, marisco, aves de corral, productos lácteos (yogur, quesos) y huevos. Destaca el consumo de pequeñas cantidades de carnes rojas.

Su importancia en la salud del individuo no se limita al hecho de que sea una dieta equilibrada, variada y con un aporte de macronutrientes adecuado. A los beneficios de su bajo contenido en ácidos grasos saturados y alto en monoinsaturados, así como en carbohidratos complejos y fibra, hay que añadir los derivados de su riqueza en sustancias antioxidantes, esenciales para prevenir el envejecimiento.

La dieta mediterránea y los niños

Dieta Mediterránea para niños

Sin embargo, recientes estudios han puesto de manifiesto que solo un 20 por ciento de los niños de 5 a 12 años cumple los consejos sobre el equilibrio de nutrientes de la dieta mediterránea. La alimentación poco saludable y la ausencia de actividad física con regularidad constituyen las principales causas dle sobrepeso y la obesidad, una de las enfermedades crónicas más importantes.

Pensando en ello, resulta muy importante conocer cuál es el decálogo de la dieta mediterránea, como forma de advertir y concienciar a los padres de la necesidad de seguir reglas necesarias en cuanto a la alimentación de sus hijos. 

Decálogo de la Dieta Mediterránea

1- Consumir alimentos vegetales en abundancia: frutas, verduras, hortalizas, legumbres y frutos secos. Se recomienda consumir cinco raciones de frutas y verduras al día.

2- Los cereales: pan, pasta, arroz y sus productos integrales, son alimentos imprescindibles por su alto contenido en hidratos de carbono complejos y deben consumirse diariamente.

3- Utilizar el aceite de oliva como grasa de elección en la elaboración y preparación de todo tipo de platos.

4- Consumir pescado regularmente y huevos con moderación.

5- Consumir diariamente una cantidad moderada de productos lácteos.

6- Consumir ocasionalmente carnes rojas y a ser posible formando parte de platos a base de verduras y cereales.

7- Preferencia por alimentos poco procesados, frescos y elaborados para realzar su sabor, aroma, color y textura.

8- La fruta fresca debería ser el postre habitual, y reservar los dulces y postres para ocasiones especiales.

9- El agua es esencial en nuestra dieta. El vino es un alimento tradicional en la dieta mediterránea pero debe tomarse con moderación y siempre con las comidas.

10- Llevar una vida activa realizando ejercicio físico diariamente contribuye a mantener un peso adecuado e incrementar los beneficios de este tipo de alimentación.