Prevención de accidentes con niños de 3 a 5 años

Medidas de seguridad para la prevención de accidentes con niños de 3 a 5 años

La autonomía que adquieren los niños a partir de los 3 años hace indispensable que las personas que están con ellos sean el doble de precavidas que antes con respecto a las pautas de seguridad.

Las medidas de seguridad de antes deben mantenerse y los cuidados en la vía pública deben intensificarse, pero además hay que tener en cuenta otros aspectos. En esta etapa, los niños tienen un gran dominio de su cuerpo y sienten que pueden dominar el mundo. Ya pueden provocar y evitar situaciones, pueden discriminar entre lo que les gusta y lo que no les gusta, y es común que muchos adultos crean que los niños son más maduros de lo que son en realidad, y les asignen tareas que no son capaces aún de hacer, como cuidar a sus hermanitos o dejarlos solos en algunos lugares.

Repite las normas, evita accidentes con los niños

Prevenir accidentes de 3 a 5 años

Los niños intensifican su curiosidad y, para mayor complicación de los papás y las personas que están a cargo de su cuidado, muchas veces pueden evadir con mucha facilidad las medidas de seguridad que se han tomado. Por eso, es importante vigilar a los niños, porque todavía no saben diferenciar muy bien entre las cosas que son peligrosas y las que no lo son. Por otro lado, los accidentes más frecuentes que se producen a esta edad son los accidentes de tráfico, las intoxicaciones, las caídas y los ahogamientos.

La primera medida que hay que tomar es ser buenos modelos. Los niños, especialmente hasta los seis años, son grandes imitadores de sus maestros favoritos: sus papás. Por eso, NUNCA hagas o digas algo que no quieres que su hijo repita. Particularmente, entre los tres y cinco años del niño, es muy importante que las personas que rodean al pequeño establezcan reglas consistentes y que le comiencen a explicar las razones de esas reglas.

Aunque el niño no va a comprender todo a la perfección, es necesario hacer el esfuerzo de explicarle el por qué de las reglas en el vocabulario más simple posible. Esto implica que si, por ejemplo, le estamos diciendo a nuestro hijo que tiene que esperar en la esquina, en la vereda, hasta que el semáforo 'del hombrecito' se pone verde para cruzar la calle, nosotros no crucemos el semáforo en rojo, 'porque no viene nadie'.

Este período requiere una gran paciencia por parte de los adultos. Es importante no cansarse de repetir las reglas, especialmente cada vez que el chico está a punto de violarlas. Los chicos aún no saben reaccionar instantáneamente ante el peligro y muchas veces toman decisiones equivocadas. Por eso, es necesario que los adultos tomemos por ellos las decisiones que pueden salvar su vida, y que tengamos paciencia hasta que ellos puedan comprenderlas.

Para prevenir accidentes es recomendable que tengas en cuenta que los niños hasta los siete-ocho años no pueden entender las señales de tráfico. Por eso, es importante que les expliquemos qué es lo que tienen que hacer. Además, es imprescindible que aprendan a respetar las normas de tráfico. Debido a la altura de los niños, es difícil que un conductor los pueda visualizar desde la distancia. Por lo tanto, es fundamental que los mayores se coloquen del lado que vienen los vehículos para proteger a los niños y que el conductor si pueda ver que alguien está cruzando la calle.

Pedro Oliver. Redactor de GuiaInfantil.com