Destete del bebé. Alimentación en el octavo y noveno mes

Alimentación del bebé durante el destete y el fin de la lactancia

La alimentación del bebé y el fin de la lactancia materna supone que surjan multitud de dudas en los padres a la hora de saber si están dando a sus hijos los productos correctos durante la etapa del destete.

Una vez que finaliza la lactancia exclusiva, según los expertos en el sexto mes de vida, se deben introducir gradualmente los alimentos sólidos, siguiendo las necesidades energéticas y nutricionales de los pequeños, y manteniendo el aporte de la leche materna o de fórmula hasta, al menos, los dos años de vida.

Según los especialistas del Instituto Nacional de Pediatría de México y la Asociación Española de Pediatría, las frutas, verduras y cereales se incluyen en la dieta del bebé a partir del sexto mes, mientras que las carnes, pescados, las legumbres y el huevo se aconsejan a partir del octavo.

Tipos de alimentos en el octavo mes del bebé

Destete y bebés de ocho meses

Cuando el pequeño cumpla ocho meses se pueden ir introduciendo las carnes, pescados y el huevo. El INP aconseja la carne de pollo y de ternera, bien molida o en purés, al igual que el pescado. Para el huevo, es mejor comenzar con la yema cocida.

En cuanto a las cantidades, se recomienda dar una o dos cucharadas pequeñas de estos alimentos una o dos veces al día, intercalándolo con tres o más cucharas de verduras, frutas y cereales. Es aconsejable que la carne y el pescado se preparen primero solos para comprobar la tolerancia del pequeño, antes de mezclarlo con verduras. 

A partir de este mes se deben establecer los patrones de tres comidas diarias con alimentos complementarios, para que el bebé se adapte a los horarios de desayunos, comidas y cenas.

Tipos de alimentos en el noveno mes del bebé

Una vez que el pequeño ya coma verduras, frutas, carnes y pescados, se puede incluir en su dieta, a partir del noveno mes, legumbres como las lentejas o las habas en papillas, además de nuevo cereales basados en el trigo.

Las cantidades de los alimentos ya presentes en la dieta pueden mantenerse igual que el octavo mes, aumentándose poco a poco la variedad. En cuanto a las legumbres, lo mejor es comenzar con una o dos cucharadas al día.

Fuentes:

  • OMS
  • Instituto Nacional de Pediatría de México

. Colaboradora de GuiaInfantil.com