Los alimentos rojos en la dieta de niños y embarazadas

Qué alimentos rojos no deben faltar durante infancia y gestación

Carlota ReviriegoNutricionista

Los alimentos tienen diferentes colores. Cada color indica una serie de propiedades. Cuanto más colorido sea el plato, mejor, ya que estarás consumiendo más fitonutrientes o fitoquímicos. ¿Qué son? Sustancias de origen vegetal que carecen de valor nutricional específico, pero cuyo consumo, según las investigaciones más actuales, representa un enorme beneficio para la salud.

En particular, los más de 25000 diferentes fitonutrientes identificados hasta la fecha se pueden agrupar en cinco categorías en función de su color y las características de los beneficios con los que se relacionan. Hoy revisaremos los beneficios de los alimentos de color rojo.

Qué beneficios aportan los alimentos rojos a niños y embarazadas

Niña con cerezas

Los alimentos de color rojo tienen como fitonutrientes más conocidos los licopenos, aunque hay otros menos conocidos como el ácido elágico. Incluidos en este grupo están alimentos como el tomate, la frambuesa, la sandía, las manzanas y arándanos rojos, los rábanos, y, curiosamente, a pesar de su diferente color, las nueces

- Antioxidantes: Todos estos alimentos tienen antioxidantes, es decir, frenan la acción de los radicales libres. Los radicales libres pueden aparecer como resultado del metabolismo celular, entre otros orígenes, y su exceso ataca las membranas celulares pudiendo causar daño en el material genético de la célula. También son los causantes del envejecimiento celular prematuro y aumentan el riesgo de enfermedades degenerativas, cardiovasculares e incluso de algunos tipos de cáncer. 

- Buenos para los huesos: Los licopenos favorecen la correcta osificación, tan importante durante el embarazo, la infancia y la adolescencia. Atacando a los radicales libres, los licopenos ayudan a mantener el correcto balance entre la pérdida y ganancia de masa ósea, contribuyendo a que los huesos crezcan sanos y fuertes. 

- Buenos para la piel: Los licopenos también protegen la piel del sol, por un lado un aliado para la síntesis de vitamina D, y por otro, precursor de problemas como el cáncer de piel o los melanomas. En concreto, investigaciones recientes atribuyen al licopeno presente en tomates, un incremento de alrededor de un 35% en la protección interna frente a quemaduras solares. En este caso, el cocinado facilita la liberación del licopeno, triplicando su disponibilidad con respecto al tomate en crudo. Además, al ser un compuesto liposoluble, su combinación con aceite de oliva facilita aún más el proceso de absorción, al mismo tiempo que proporciona ácidos grasos de innumerables beneficios para el organismo.

Los alimentos rojos potencian la acción de la vitamina D

El sol, en pequeñas dosis, favorece la síntesis de vitamina D en el organismo, encargada de mantener el equilibrio entre el calcio y el fósforo en el organismo, relacionados con la fortaleza de los huesos, además de favorecer la absorción de minerales como el hierro, el zinc o el magnesio.

Los niños suelen ser un grupo de riesgo con altas posibilidades de déficit en vitamina D, bien sea por el uso en exceso de protectores solares o por tener sus extremidades cubiertas para evitar el contacto solar. El consumo de alimentos rojos que protejan internamente sus sensibles pieles de las radiaciones ultravioleta del sol puede ser beneficioso, ya que permitiría, en los momentos en que el sol es menos dañino, minimizar el uso de protectores solares y permitir que la propia piel sintetice esta vitamina tan importante, en lugar de tener que recurrir a la administración de preparados farmacéuticos. Obviamente, siempre hay que extremar las precauciones y elegir las horas más propicias, aquellas en las que el sol es más suave.