Por qué los niños comen mejor en el colegio

Ventajas del comedor del colegio para niños que comen mal

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Hay niños inapetentes o que generalmente comen mal en casa que, sin embargo, se convierten en buenos comedores, como por arte de magia cuando comen en el colegio. Muchos padres no entienden y, en ocasiones se ofenden, porque los niños prefieren los menús escolares a los que preparan ellos con amor y dedicación en casa.

La psicóloga Silvia Álava nos explica el por qué de esta actitud en los niños y cómo es posible que sea una actitud tan generalizada en los niños.

Niños que comen mal en casa, comen bien en el colegio

Niños que comen bien en el colegio

¿Es verdad que cuando un niño no come, lo mejor es dejarle a comer en el colegio?
Dejar a comer en el colegio a un niño porque no come bien en casa es un error de base. En la educación de los niños, los responsables son los padres y enseñarles a comer es tarea de los padres. Los niños tienen que aprender a comer desde pequeños antes de ir al colegio y en el colegio, en tal caso, podrán reforzar determinadas conductas. Pero no vale dejar toda la educación al colegio.

¿Es recomendable que el niño coma en el comedor del colegio como castigo?
No podemos amenazar ni castigar a un niño diciendo que si no comes bien, te irás al comedor del colegio, porque no sabemos si en un determinado momento tendremos que dejarle a comer en el comedor por un problema de incompatibilidad de horarios u otros temas.

La experiencia demuestra que algunos niños comen mejor en el colegio. ¿Por qué?
Los psicólogos nos encontramos muchos casos de niños que comen mucho mejor en el colegio que en casa. De hecho, cuando trabajamos con niños que tienen problemas con la comida, la principal fuente de problemas es la cena, ya que la comida la hacen en el colegio. En el comedor, los niños lo hacen mucho mejor porque, en presencia de otros niños y cuidadores, piensan 'no voy a ser yo el único que no coma'.

Además, en el colegio la dinámica habitual es que hay un tiempo establecido para comer y, cuando se acaba el tiempo, nos vamos al patio. Si el niño no ha acabado, se queda terminando de comer y no sale al patio con los demás. Esa pauta les ayuda a aprender a comer en el tiempo establecido. Luego llega la hora de cenar en casa con sus padres y como no reproducimos las mismas situaciones y saben que, al final, los padres suelen ser más blanditos y van a ceder, no se portan como en el colegio.

En el colegio no se cambia la comida, en casa muchas veces sí. Es importante no cambiarla, el niño tiene que ver que hay una. Aunque puede ser más fácil para una madre, si algo no le gusta al hijo, hacerle otra cosa, ese no es el aprendizaje óptimo. El niño debe aprender que se come lo que está en el plato, la cantidad que está en el plato y que no se cambia la comida. Aunque sea muy fácil cambiar la comida, de verdad no la cambiemos.

¿Por qué algunos niños se portan también mejor en el colegio que en casa a la hora de comer?
Por la forma de conducir la problemática. Si en el colegio no se permiten determinadas conductas como comer con las manos, tirar miguitas de pan a los compañeros, estar peleando con el niño de enfrente o de al lado, en casa tampoco debemos permitirlo. Los padres debemos decir a los niños 'si haces esto, nosotros no vamos a comer contigo o vas a cenar solito'. En el colegio, también hay tiempos, y en casa nosotros debemos poner esos tiempos y, según la problemática del niño, valorar si le retiramos ya la comida y se acabó o se queda solo hasta que termine de comérselo sin hacerle caso.

Los padres son los responsables de la educación de los niños y mostrándose firmes y serenos pueden hacer mucho por mejorar las comidas y las cenas de sus hijos.