Cómo proteger los pies del bebé

Cómo prevenir problemas futuros en los pies del niño

Los pies de los bebés despiertan mucha ternura. Es en la más tierna infancia cuando se recomienda comenzar a cuidarlos para evitar posibles afecciones, deformaciones o alteraciones en las rodillas, las caderas y la columna.

El momento en el que se calza al pequeño, el 'reciclaje' o no de los zapatos heredados y el tipo de calzado elegido en cada edad son algunos de los factores que condicionan su salud.

Niños descalzos, niños inteligentes

Pie de un bebé

Si andar descalzo es uno de los mayores placeres de la vida, ¿por qué nos empeñamos en calzar a los bebés? En la actualidad existe la tendencia de calzarlos precozmente. De hecho, las marcas comerciales han diseñado calzado destinado a los preandantes y a los que comienzan a gatear. Una vez más, hay diversas opiniones sobre la edad ideal en la que es necesario calzar a los pequeños de la casa. 

Según Isabel Gentil García, profesora de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), no se debe poner impedimentos al desarrollo propioceptivo, neuromuscular e intelectual del niño encerrando sus pies en un calzado que no necesita.  Es necesario estimularlos para que disfruten de su cuerpo y de su motricidad con los pies descalzos.

Es decir que, exceptuando los ambientes fríos y con el fin de abrigar, es recomendable que el bebé pueda sentir con libertad su propio cuerpo. Entorno a los 7-8 meses, los bebés comienzan a manipular sus piececitos con las manos o con la boca, lo que les supone un importante estímulo para el desarrollo sensorial. La sensibilidad táctil de las extremidades inferiores les trasmite información del mundo exterior, a través de las sensaciones de la temperatura y las texturas que favorecen su desarrollo psicomotor. 

Potenciar la libertad de movimiento de los pies y de los dedos estimula su desarrollo porque permite la maduración del sistema nervioso, así como favorece el control neuromuscular, el desarrollo intelectual y las habilidades sociales.

7 consejos para cuidar la salud de los pies del bebé 

 1. ¿Heredar o no heredar? En muchos hogares,muchos niños heredan la ropa y el calzado de los hermanos, primos o amigos. Los expertos recomiendan no hacerlo con los zapatos. Los pies son siempre anatómicamente diferentes y cada persona, independientemente de su edad, tiene una manera distinta y particular de caminar. Si se reutiliza un zapato, el pie se ve obligado a adaptarse a la forma del dueño anterior y a un modo de caminar que no es el suyo, lo que a su vez puede afectar al correcto desarrollo de los pies y, en consecuencia, a todo su cuerpo, ya que son el soporte del cuerpo.

2. Cuando un niño comienza a andar, necesita que el calzado que utilice sea sólido y que le proporcione la seguridad y equilibrio que precisa en ese momento para que aprenda a caminar con libertad. 

3. No compres los zapatos por la mañana, sino al final del día que es cuando los pies están más hinchados. A la hora de probárselo, hay que poner al pequeño para que cargue su peso sobre los dos pies.

4. No hay que comprar nunca un zapato de un número mayor con la idea que de que le valdrá durante más tiempo. 

5. No abusar del calzado deportivo, sino que hay que utilizarlo solo cuando el niño vaya a practicar algún deporte. Este tipo de zapatillas está fabricado con materiales sintéticos para ofrecer mayor confort, pero también fomentan un ambiente cálido y húmedo que puede propiciar las infecciones.

6. No hay que primar la estética frente a la comodidad. Los zapatos tienen que ser funcionales y facilitar que se camine correctamente.

7. No se deben utilizar zapatos estrechos que impliquen un sacrificio de la salud del pie y tampoco deben de rozar los dedos.

Susana Torres. Colaboradora de Guiainfantil.com