La hepatitis B en los niños

Contagio, síntomas y tratamiento de la hepatitis B en niños y bebés

La hepatitis es una inflamación del hígado. La hepatitis B (también denominada hepatitis sérica) está causada por el virus de la hepatitis B (VHB).

El VHB puede provocar un amplio abanico de síntomas, desde malestar general hasta enfermedad hepática crónica que, a la larga, puede desembocar en un cáncer de hígado. La hepatitis B es una infección vírica del hígado que puede dar lugar tanto a un cuadro agudo como a una enfermedad crónica.

Cómo se transmite la hepatitis B a los niños

Síntomas de la hepatitis B en los niños 

El virus de la hepatitis B puede ser transmitido a los bebés por algún miembro de la familia. Lo más común es que se produzca en forma de infección subclínica, cuando un miembro de la familia u otro adulto portador del virus tiene contacto frecuente con el niño.

La infección se puede producir de forma poco obvia (por ejemplo, si el adulto tiene un pequeño corte en la mano y el niño tiene la piel agrietada por un eccema).

Contagio y síntomas de la hepatitis B en niños

El contagio de la hepatitis B ocurre a través de fluidos corporales infectados, como la sangre, la saliva, el semen, las secreciones vaginales, las lágrimas, y la orina. Y también mediante transfusiones de sangre contaminada, al compartir agujas o jeringuillas infectadas, al mantener relaciones sexuales con una persona infectada por el VHB o mediante el contagio de un recién nacido por su madre infectada.

Según la OMS, Organización Mundial de la Salud, los niños infectados antes de cumplir los seis años son los más expuestos al riesgo de desarrollar infecciones crónicas.

Los síntomas son los siguientes: 

- Malestar general.

- Piel amarillenta.

- Fatiga extrema.

- Orina de color oscura.

- Dolor abdominal. Vómitos y diarrea. 

Cómo prevenir la hepatitis B en la infancia

La vacuna de hepatitis B se incluye en la cartilla nacional de vacunación de muchos países, es la vacuna Pentavalente, que se aplica a los 2,4, y 6 meses, La Academia Americana de Pediatría recomienda poner la vacuna de la Hepatitis B al niño de recién nacido, al mes y a los 6 meses de vida

El pronóstico de la hepatitis B es bueno y las complicaciones como hepatitis crónica, fulminante o cirrosis se encuentran en aproximadamente 10 por ciento de los pacientes.