Orzuelos en los niños. Causas y síntomas

Qué es un orzuelo, qué causa y cuáles son los síntomas

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Es muy aparatoso, pero nada grave. Una mañana tu hijo se levanta con un granito en el párpado, a ras de las pestañas y a simple vista parece que tiene el ojo hinchado. Le escuece y le pica, y hace que el ojo lagrimee sin cesar. Pero no hay que preocuparse. Es sólo un orzuelo, una afección de la piel que se eliminará sin problemas ni secuelas siempre que se sigan algunas recomendaciones. Pero, ¿por qué salen los orzuelos? ¿Hay algo que lo provoque?

Causas de los orzuelos en niños

Niño se rasca un ojo

El orzuelo es un inflamación de la raiz de los pelos (en este caso, de las pestañas) , de las glándulas sebáceas (sí, las que producen grasa) o de las glándulas sudorípedas (las que producen el sudor). Y en todo estos casos, se da en el párpado, superior o inferior.

¿La causa? Una infección. La produce unas bacterias llamadas estreptococos y estafilococos, unas bacterias que están dentro de nuestro organismo. En la mayoría de los casos se debe a una obstrucción de sebo. Su aparición no responde a ningún problema de salud ni tampoco por déficit de vitaminas. Es un proceso benigno que afecta tanto a adultos como a niños, aunque es mucho más común entre los pequeños. 

Tipos de orzuelo infantil

Existen dos tipos de orzuelo: los internos y los externos. Si tu hijo tiene un orzuelo externo, verás una leve inflamación en el borde del párpado, pegado a las pestañas. Es como un pequeño granito, pero duele y molesta bastante. A veces ese bultito puede tener un puntito blanco o amarillento, que indica inflamación.

Si por el contrario, tu hijo lo que tiene es un granito localizado en el borde interior del párpado,muy cerca del ojo, lo que tiene es un orzuelo interno. Y también es muy doloroso.

Síntomas del orzuelo en los niños

El orzuelo en los niños se ve rápidamente. Al ser una inflamación en la piel, se localiza enseguida. El párpado está algo hinchado y el ojo lagrimea. Algunas veces pica y da ganas de rascar. La zona se queda enrojecida y el niño tiene más sensibilidad a la luz. Es doloroso y fastidioso pero no dura mucho, solo de tres a siete días.