La alimentación complementaria en niños con Síndrome de Down

Dificultades en la alimentación de niños con discapacidad

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

A partir de los 6 meses de edad, el bebé con Síndrome de Down ya está preparado para iniciar la alimentación complementaria, por lo que ya podemos comenzar a introducir frutas y verduras en su dieta. Muchos lactantes no tendrán ningún problema en esta nueva etapa ya que tienen un mayor desarrollo motor oral.

Sin embargo, algunos padres sienten miedo de introducir alimentos sólidos ya que creen que el niño podría atragantarse. En Guiainfantil.com te contamos qué dificultades relacionadas con la comida pueden encontrarse los padres de niños con Síndrome de Down y cómo solucionarlas.

Problemas en la alimentación de niños con Síndrome de Down

Dieta para niños con Síndrome de Down

- Hay niños que tienden a escupir los alimentos ya que encuentran dificultad a la hora de llevarlos a la parte lateral de la boca para masticarlos.

- Otros niños, en el momento de la deglución no elevan la lengua, sino que la mueven hacia delante y abajo, aplastando el alimento contra los dientes superiores.

- Otros problemas asociados a alteraciones bucodentales como maloclusión, mala alineación de los dientes, bruxismo o enfermedades periodontales pueden complicar la masticación del niño.

Cómo introducir la alimentación complementaria en niños con Síndrome de Down

- Comenzar a los 6 meses con una dieta semisólida, para ello es importante colocar al niño en buena postura: incorporado en vertical y estimularle para que busque la cuchara y abra la boca, nunca hacerlo a la fuerza.

- Los alimentos han de estar bien cocinados o, en el caso de la fruta, madura y blanda.

- Dar la comida en cuchara pequeña, introduciendo pequeñas cantidades en la parte central de la boca y repetir cuando la lengua esté dentro de la misma. Presionar con la cuchara la lengua hacia abajo.

- Si el niño no cierra la boca para deglutir, ayúdale con la mano a mantener la boca cerrada. 

- Es conveniente que el niño pueda vernos y situarnos frente a él y establecer contacto visual.

- Para ayudarle a aprender a masticar, puedes ir aumentando poco a poco la consistencia de los alimentos, haciendo purés menos líquidos. También puedes ofrecer alimentos sólidos que se deshagan fácilmente en la boca.

La constancia y la paciencia ayudará a que el bebé y el niño con Síndrome de Down pueda adquirir el acto de comer a corto o medio plazo.

- Fuente: Down España