Cuando el bebé tiene algún defecto congénito en su corazón

El corazón siempre trae emociones tiernas, como la primera vez que escuchas el corazón de tu bebé, así como nerviosismos y angustias, cuando se conoce que el bebé tiene un defecto congénito en su corazoncito. Aunque algunas veces puede ser un problema grave, es bueno que sepas que en la mayoría de los casos los problemas congénitos son inofensivos y superables. 8 de cada 1000 recién nacidos padecen de un defecto congénito en el corazón.

El corazón de los bebés

Bebés con alguna cardiopatía congénita

Si a tu bebé le han diagnosticado este problema no te encojas el corazón antes de enterarte más acerca de lo que tiene tu bebé. Lo que quiere decir el diagnóstico es que el corazón de tu bebé tuvo un problema cuando se estaba formando en tu vientre. Son defectos que afectan, por lo general, el funcionamiento normal y el flujo de sangre del corazón, y que requieren un diagnostico seguro para evitar que el caso se complique. Hoy día la detección médica de las cardiopatías se lleva a cabo en los primeros días, semanas o meses del nacimiento del bebé, lo que permite tratamiento inmediato y corrección total definitiva del problema.

Lamentablemente no se conocen las causas específicas de los problemas de corazón. Hay factores de riesgo o circunstancias que pueden favorecer a tener un hijo con cardiopatía: antecedentes familiares, madre que tenga diabetes o que haya padecido rubéola, lupus, o que aún haya usado medicamentos fuertes, drogas y alcohol en exceso durante el embarazo. Los bebés prematuros o con síndrome de Down también tienen una propensión a tener cardiopatías.

Uno de los defectos más conocidos y comunes es el conocido por soplo, es decir, un sonido que hace el corazón cuando la sangre no está circulando bien en este órgano. La mayoría de los soplos no son peligrosos y se curan por si solos con el tiempo. El soplo funcional o inocente es frecuente en los recién nacidos, y aunque exigen revisiones médicas periódicas, no se le considerar cardiopatía.

La Fundación Menudos Corazones abarca todos los aspectos psicosociales que puedan afectar a las familias desde el momento en que se enteran que su hijo padece una cardiopatía. Les dan apoyo emocional y acompañamiento, y les ayudan a integrarse para que puedan llevar una vida lo más normal posible mientras su hijo esté ingresado en el hospital.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com