Una mamá a tiempo completo

Actualmente, muchas mujeres optan (supongo que con el apoyo de su marido) por abandonar su empleo o pedir una excedencia para dedicarse plenamente a su hijo, al menos en los primeros años de vida, hasta su escolarización, aún suponiendo para la familia la pérdida de poder adquisitivo.

Se me ocurren diversas causas para tal decisión: normalmente las 16 semanas de baja maternal o alguna más, si juntamos las vacaciones, nos resultan insuficientes del todo; de hecho la incorporación de la madre a su trabajo resulta un momento bastante traumático, por el sentimiento de culpabilidad por el 'abandono de su hijo' o preocupación constante sobre su bienestar, ya que un bebé con cuatro o cinco meses es aún muy dependiente de sus padres en esta etapa.

En casa con el bebé

Madre con su bebé

También suele ser decisivo el tipo de trabajo que tengan los padres, su compatibilidad con la familia, que se tenga que viajar, que económicamente compense lo que habremos de desembolsar en que otra persona que lo cuide, o el número de horas y desplazamientos.

La conciliación de la vida familiar y laboral en muchos casos es todavía una utopía: La conciliación no sólo consiste en facilitar la incorporación de la mujer y madre al trabajo, sino también en la incorporación del padre a la familia.

Ambos progenitores son co-educadores y responsables de sus hijos. En ocasiones, una madre o un padre pueden verse abocados a esta decisión por las necesidades particulares de su hijo, normalmente ante algún problema de salud que necesita de su dedicación absoluta, aunque sea temporalmente.

En otras, puede ser una forma de entender la vida, hay mujeres que simplemente quieren disfrutar de su maternidad al 100 por cien, y así lo hacen, simplemente porque les apetece y pueden hacerlo.

Cuando yo me encontraba en esta situación, de alguna manera me molestaba que me preguntaran en algún formulario sobre mi profesión; ¿Qué debía poner, mi antiguo trabajo, mi formación académica o "ama de casa", que es la opción que se le da a la mujer que no trabaja fuera de casa? No consideraba que mi papel en este periodo de mi vida fuera cuidar sólo de mi casa sino, sobre todo, educar a mis hijos y cuidar de mi casa y mi familia, así que hubiera preferido escribir: "soy madre a tiempo completo".

Actualmente, se tiende a minusvalorar a las mujeres que se dedican sólo a esto, como si los talentos que poseemos sólo valieran la pena en tanto que se emplean para ganarse un futuro profesional o cierto éxito social.

Estas madres aprenden a renunciar a un bien, por lo que consideran un bien mayor ¿acaso no es esto importante? La madre a tiempo completo casi nunca puede delegar tareas, siempre está pendiente del bienestar de su familia, aprende a ser cocinera, psicóloga, taxista, gestora, enfermera, profesora,... y no siempre es fácil estar las 24 h. del día con uno o varios niños y siempre disponible.

Si has decidido esta situación, te aconsejo que para que no se te caiga la casa encima, como se suele decir, tengas una pequeña parcela personal, aunque no sea laboral, porque la necesitarás y así afrontarás con más fuerza y energía el reto no siempre fácil de ser "mamá a tiempo completo".

Patro Gabaldón. Guiainfantil.com