Leones marinos mejoran la calidad de vida de niños autistas

Estefanía EstebanRedactora de GuiaInfantil.com

Otra puerta se abre para mejorar la calidad de vida de los niños autistas y con deficiencias motoras. La Fundación Río Safari, en Elche (Alicante) apuesta por una experiencia pionera en el mundo. Los leones marinos interactúan con niños de entre tres y ocho años de edad para mejorar sus capacidades psicomotrices y emocionales.

Estos simpáticos, sociables y dóciles animales son inteligentes y poseen una conducta muy positiva hacia los niños. La terapia empieza con la adaptación de los niños al agua a través de juegos en los que participan no sólo uno de sus padres, sino también entrenadores, psicólogos y terapeutas. Luego, los niños realizan ejercicios individuales de movilidad y relajación en el agua, y solamente después conocen a sus amigos marinos, dos ejemplares de cinco años entrenados para contactar con personas.

Es una experiencia lúdica, única y de bienestar en la que los leones marinos ayudan al niño a relajarse, a socializarse con más facilidad, y a tener una mejor coordinación de sus movimientos. Las actividades se llevan a cabo en una piscina climatizada del Parque Zoológico Río Safari.

Los beneficios de la terapia de niños autistas con leones marinos

La especial interacción del niño con el león marino

El hecho de que un niño participe en esta terapia no le aleja de otros tratamientos como la fisioterapia o la estimulación temprana. La terapia con los leones marinos es apenas un complemento al tratamiento que los niños podrán experimentar en estos meses de vacaciones, en 18 sesiones de 45 minutos cada una.

Hasta ahora, el equipo profesional que lleva este trabajo está observando a todo con buenos ojos, principalmente en lo que se refiere al autocontrol de estos niños que muestran, después de las sesiones de terapia, menos ansiedad ante lo desconocido y más confianza. Las terapias con animales, perros, caballos, y ahora leones marinos, están dando buenos resultados en los pacientes con discapacidades físicas, psíquicas y emocionales. Eso demuestra lo mucho que nos queda por aprender con ellos.

La interacción con los animales es una experiencia muy rica en todos los aspectos, especialmente para los niños. Yo tengo un perro y te podía contar y hacer un listado enorme de las cosas que él hace para que mí hija se sienta feliz, pero creo que pocos me iban a creer. Sólo quién tiene un perro me entendería.