A comer sin camiseta: una solución para que los bebés usen las manos

Este ha sido el verano sin camiseta más divertido de la vida de mi bebé. Aprender a comer solito se ha convertido en una de las experiencias más gratificantes de su vida. La subida de las temperaturas favorece que vayamos ligeritos de ropa y eso me dio la idea de ponerle a comer sin camiseta para que fuese probando alimentos diferentes y llevándoselos a la boca con la mano, sin tener en cuenta el problema de las manchas de comida en la ropa que, a parte de trabajo, dan guerra porque son muy difíciles de limpiar.

Mi bebé ha estado manipulando su comida sin restricciones y la hora del mediodía ha sido una fiesta, un festival de sabores y texturas nuevas y distintas. Me encanta ver a mi bebé divertirse con las manos, degustando nuevos alimentos, probando nuevos sabores, triturando con sus encías los más blanditos y mordisqueando con sus cuatro dientes los más duros.

comer-solito

Aprender a comer solito

Ambos disfrutábamos empapándonos de sandía y exprimiendo el jugo del tomate natural, con libertad, que caía a chorros sobre su pecho y que yo limpiaba con facilidad usando una esponja y un paño seco. Cuando noté que ya usaba las manos con destreza y que se llevaba los alimentos a la boca sin ningún problema, acertando a la primera, empecé a probar con la cuchara. El instrumento en cuestión, tengo que reconocer, que al principio, no le gustaba, pero pronto empezó a verlo como un juguete y, como no, le encantaba imitarme. De modo que, después de comerme con él varios platos de alimentos variados, entre ellos también el puré, ahora puedo decir que usar la cuchara se le da de maravilla.

Y es que aprender a comer solito es una secuencia, un encadenamiento de pasos, que deben seguirse uno a uno sin saltarnos ninguno y sin esperar demasiado entre uno y otro, ya que puede ocurrir que si esperamos demasiado entre la utilización de las manos y el uso de los cubiertos sea demasiado difícil para el niño adaptarse de nuevo. La adquisición de hábitos de conducta y de nuevas habilidades siempre se aprende mejor a través del juego, el buen humor y en un clima de distensión y libertad que conviertan cada actividad en algo apetecible. Estos buenos recuerdos quedan grabados en la mente del niño y favorecerán que, en el futuro, su aprendizaje esté lleno de motivación.

Marisol Nuevo.