Cuando se acaba la baja maternal a las madres trabajadoras

En algunos países como en España, el periodo de la baja maternal es corto, o al menos a mi se me ha hecho corto, sobre todo, porque me he visto obligada a interrumpir la lactancia antes de los seis meses. Aunque en una ocasión pude añadir el mes de vacaciones a la baja maternal de 16 semanas, lo más dificil de la incorporación al trabajo fue tener que utilizar el sacaleches en medio de la jornada laboral.

Y es que siempre me ha resultado un poco absurdo que la baja maternal dure sólo 4 meses en lugar de 6 meses, que es lo que establece la OMS en cuanto a la alimentación a demanda del bebé a base de leche materna.

Madres trabajadoras, entre los hijos y el trabajo

Baja de maternidad para madres trabajadoras

El 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer Trabajadora, quisiera rendir un homenaje especial a todas aquellas mujeres y madres que hoy están agobiadas porque se les termina la baja maternal y tienen que volver a incorporarse al trabajo. Y es que tal y como están las circunstancias laborales debido a la crisis económica mundial, bien podría decirse que tener un trabajo hoy en día es casi un privilegio y más aún en el caso de las mujeres, cuya tasa de paro es superior a la de los hombres. 

De modo que, si te acaba la baja maternal y estás agobiada con la incorporación inminente al trabajo, cambia el chip, deja organizada tu casa y el cuidado de tu hijo y así podrás estar tranquila en el trabajo. Si te planteas vivir el trabajo como una fuente de enriquecimiento personal y no como un límite en tu papel de madre, te sentirás más a gusto y más feliz. 

Los hijos necesitan madres felices que les eduquen y les cuiden de manera positiva, constructiva y esperanzada. Dividir la jornada entre el trabajo y los pañales y biberones puede resultar agotador, pero también sumamente enriquecedor. Estar mi puesto de trabajo también me ayudó a salir de mi rutina doméstica. Al principio, reconozco que me resultó duro, muy duro separarme de mi bebé para ir a trabajar, pero cuando volvía a casa despues de un día de trabajo, mi hijo me esperaba con los brazos abiertos y entonces cambiarle el pañal era un regalo, no una obligación.

Después, cuando los niños se van haciendo mayores, el reencuentro por la tarde a la puerta de la guardería o del colegio es un momento importantísimo. Con la escolarización los niños inician una nueva vida, hábitos y rutina y, si las madres estamos trabajando, de alguna manera podemos sentir que hemos recuperado nuestra vida porque nos hemos realizado como madres de familia, y como las profesionales que siempre hemos deseado ser.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com