Problemas de sobrepeso en niños menores de 5 años

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La obesidad en niños es un problema que crece día a día. Los estudios muestran que el número de niños con sobrepeso aumentan de una forma alarmante. Tanto es así, que el último informe de la Fundación Thao indica que 2 de cada 10 niños y niñas entre 3 y 5 años padecen obesidad. La pregunta que debemos hacernos ante estas cifras es: ¿estamos alimentando bien a nuestros hijos? ¿llevan una dieta sana y equilibrada?

Crecen los casos de obesidad en niños

Bebé obeso

Los casos de sobrepeso no siempre tienen que ver con una mala alimentación, en ocasiones el problema es genético o incluso parte de una necesidad alimenticia del niño mayor que las de otros niños. Conozco el caso de una mamá desesperada porque su hijo tiene hambre a todas horas, tiene que esconderle la comida porque engulle cualquier cosa que encuentra a cualquier hora del día. Evidentemente no compra bollería, chucherías ni snacks, pero aun así el niño es capaz de comerse una barra de pan entera si la encuentra en la cocina o las raciones que necesita antes de saciarse son realmente grandes. Esta mamá está llevando al niño al endocrino y están intentando reeducar sus hábitos alimenticios.

Aun así, el estudio de la Fundación Thao pone en evidencia que el principal problema reside en los hábitos de los niños y sus familias, y es que el 32% de los menores estudiados no toma ni siquiera una pieza de fruta al día y el 41% no come verduras a diario. También resalta que un 36% de los niños no realizan ninguna actividad física durante el fin de semana y que llevan hábitos de vida muy sedentarios. 

Según los expertos para tratar la obesidad hay que combinar varios factores:

- Realizar una dieta sana y equilibrada, siendo la mediterránea la que más veces se utiliza como ejemplo.

- Aumentar de la actividad física de los niños.

- Apoyar y estimular al niño con sobrepeso para que, con los mensajes positivos y el refuerzo que reciba, mejore su autoestima y se sienta más seguro de sí mismo para afrontar el reto de reeducar sus hábitos alimenticios.