La salud de la visión de los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Un problema de visión sin la debida corrección puede afectar al buen desarrollo de la vida diaria de los niños. Yo me acuerdo que fue a los 8 años de edad cuando me detectaron la miopía. A esta misma edad, detectaron la miopía de mi hija también.

Me acuerdo que en esta época, yo me sentaba en la penúltima butaca del aula en el colegio y poco a poco, sin saber que tenía un problema de vista, me fui cambiando de lugar y acercándome cada vez más a la pizarra, porque no conseguía ver lo que mi profesora escribía en ella.

Cómo afectan los problemas de visión a los niños

La salud de los ojos de los niños

Mi dificultad para ver era tan grande que en pocos meses, ya me encontraba sentada en la primera fila del aula. Y fue gracias a mi profesora, que envió un mensaje a mis padres para que me llevasen al oculista, que mis padres y yo supimos que yo era miope. Y menos mal, porque la miopía ya empezaba a dificultar mi aprendizaje y mi relación con los compañeros y amigos.

Identificar y buscar corregir algún problema en la visión de los niños es deber y misión de los padres y profesores. La detección precoz de los trastornos de la visión en niños puede evitar problemas en su aprendizaje, en su autoestima, y afectar a sus relaciones con los demás. La Organización Mundial de la Salud (OMS) hace una alerta a los padres sobre lo importante que es la prevención y la detección de los problemas de visión en los niños.

El ‘ojo vago’ o ambliopía, por ejemplo, por estar directamente relacionada con la edad temprana, es uno de los problemas oculares en la infancia que puede producir consecuencias irremediables si no se detecta a tiempo y se trata adecuadamente. Según Félix Armadà, jefe del Servicio de Olfalmología del Hospital La Paz de Madrid, su tratamiento solo se puede aplicar hasta los 7 u 8 años. Tras esta edad, no es posible recuperar la visión en esta patología.

Para que los niños gocen de una salud ocular es recomendable que los padres lleven a sus hijos a revisiones oculares de manera periódica a partir de los 3 ó 4 años, y que en los colegios, se desarrollen campañas de detección precoz de problemas de visión en los niños, al igual con la vacunación. Solo así se podrá evitar que problemas como la miopía, muy común entre niños de 8 y 9 años, el astigmatismo y la hipermetropía, se compliquen aún más. En casa, lo que se propone es que los padres estén atentos a algunas señales que indican dificultades en la visión de los niños, como cuando los niños si se acercan mucho a la televisión o a los libros, para conseguir ver.