De la lactancia a la papilla

Pasar de dar el pecho y el biberón a la papilla requiere paciencia

Hasta los 6 meses del primer año de vida del bebé es estrictamente necesario el amamantar a los bebés debido a que se completa la formación de sus funciones intestinales por esta vía (por ejemplo, las enzimas que se encuentran en el estómago e intestino). Tras el primer semestre, el niño comienza poco a poco a sustituir la ingesta de la leche materna por otros nuevos alimentos como por ejemplo los zumos, las piezas de fruta o los cereales.

Periodos de transición entre alimentos en la dieta del bebé

El paso de la leche materna a la papilla

A partir de los 6 meses es necesario el cambio de alimentación no sólo porque lo indique el pediatra, sino porque el bebé va progresivamente exigiéndolo y sus necesidades nutricionales cambian. El bebé ya no puede mantener una alimentación única de lactancia materna. Si esto se llegara a producir, eso le llevaría a una desventaja nutricional.

El cambio de alimentación requiere ayuda y paciencia. Lo primero es tener control sobre las posibles intolerancias alimenticias, es decir, si algún alimento produce diarrea, aumento de fiebre, estreñimiento, u otro tipo de enfermedades al bebé.

El organismo del bebé debe irse acostumbrando progresivamente a ese cambio de alimentación. Una ayuda clara para el paso de la transición de la lactancia a la alimentación, es la del Dr. Manuel Hernández, del departamento de Pediatría de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), y jefe del Hospital del Niño Jesús, Madrid.

Alimentación complementaria a partir del año del bebé

Es absolutamente contraproducente mantener a un bebé con lactancia materna exclusivamente después del primer año. El bebé se podrá ver envuelto en un riesgo grave de desnutrición.

Si el bebé llora porque no quiere comer, y los padres recurren al pediatra, puede que él recomiende el uso de jarabes o complementos para el apetito.

El ritmo de alimentación de un niño de 1 año debe obedecer a su necesidad nutricional, a su actividad física y eliminación. Por tanto, hay que darle de comer hasta que tenga hambre, porque aún cuando sea algo que normalmente rechaza, con hambre lo aceptará. En principio, introducir un alimento nuevo se tarda unos 2 ó 3 días y luego se establece un patrón de horarios normal en los que requiere alimentación. Ejemplo: biberón con cereales o papilla de cereales por la mañana, comida o almuerzo, papilla de fruta de merienda, biberón o cena por la noche según sea necesario.

Edad de introducción de los distintos alimentos en la dieta del lactante

Para el cambio de transición de la lactancia a la alimentación, siguiendo las recomendaciones de la tabla anteriormente mencionada, el único problema que se presenta es el de la autoridad y firmeza en la decisión del cambio alimenticio, pues, quienes saben lo que necesita el bebé para continuar creciendo son los padres.

Katam de Jalab Atamatak. Psicóloga