Viaje seguro. El mejor medio de transporte para los niños

Vacaciones seguras con los niños

A la hora de elegir un medio de transporte seguro para desplazarse, no hay que olvidarse de una cosa: cuanto más pequeño sea un niño, más daño puede sufrir si ocurre un accidente. Por ello, antes de iniciar un viaje se deben tomar medidas preventivas, como el hecho de habilitar correctamente el espacio destinado a los más pequeños.

Desgraciadamente, los accidentes de tráfico son la principal causa de mortalidad infantil. Cada cuatro días un niño pierde la vida en un accidente de tráfico. La Asociación Española de Pediatría señala la muerte en la carretera, como la primera causa de mortalidad en niños de 4 años, la segunda en menores de 2 años y la cuarta en niños de 1 año.

Consejos para un viaje seguro con niños

La evolución de la seguridad vial infantil durante los últimos veinte años (1990-2009) en España, es alentadora, ya que por primera vez el número de niños (0-14 años) fallecidos a consecuencia de accidentes de tráfico se ha reducido, en concreto, un 80 % menos. La mortalidad infantil ha descendido de 307 fallecidos en el año 1990 a 60 muertes en el año 2009.

Uno de los factores que ha desencadenado este descenso es el uso de la sillas de seguridad en el coche. Aún así todavía hay una cifra alarmante de niños que no utilizan los sistemas de seguridad necesarios para su protección en el automóvil. La seguridad es esencial en los viajes en carretera.

En el caso de los bebés y de los niños, el hecho de no llevar las medidas de seguridad necesarias multiplica por cinco la posibilidad de fallecer en la carretera. Por ello, hay que tener en cuenta algunas precauciones en el caso de viajar con niños en carretera para prevenir accidentes de tráfico.

Seguridad en los viajes en coche con los bebés

- Es muy importante hacer paradas con frecuencia. El viaje será mas tranquilo, y tanto los niños como los adultos podrán estirar las piernas y descansar su postura. Descansar la vista es vital para el conductor.
- Usar el asiento de seguridad en el asiento trasero. Si el niño se encuentra molesto, sería conveniente hacer una parada, pero bajo ningún concepto el niño debe viajar fuera del asiento de seguridad.
- Todo niño menor de 4 años debe viajar en una silla de seguridad debidamente homologada para el coche. Si el niño pesa menos de 9,5 Kg. y mide menos de 65 cm debe viajar en una silla que mire hacia atrás. La silla se fija al coche con el cinturón de seguridad.
- No llevar a los niños en brazos. En caso de frenazo brusco el niño puede salir disparado fuera del coche. Tanto bebés como niños deben llevar sus correspondientes medidas de seguridad.
- Todo niño menor de 12 años debe viajar en el asiento trasero, y usar cinturón de seguridad como cualquier adulto.
- No usar una silla de seguridad que está diseñada para mirar hacia atrás, con el objetivo de ponerla hacia delante.
- Evitar dejar objetos libres en el coche que puedan, en una frenada o golpe, caer sobre el bebé. Es conveniente guardarlos en el maletero o en cualquier otro rincón del coche.
- Si el desplazamiento no incluye más compañía que la del conductor y la del menor, es conveniente colocar el asiento de seguridad en el centro del asiento trasero, de modo que, en caso de robos o accidentes, la ruptura de las ventanillas de las ventanillas traseras afecten en menor grado al bebé.
- Comprobar que los bloqueadores de seguridad de las puertas traseras están en la posición adecuada para que los niños no las puedan abrir desde dentro. Las ventanillas deben estar cerradas, ya que existe el riesgo de que los niños se asomen o arrojen objetos que podrían causar un accidente.
- Para evitar los mareos infantiles en carretera, los expertos aconsejan una buena ventilación y comida ligeras durante el viaje.
- Para evitar que los niños se aburran o se sientan agobiados y molesten al conductor, es aconsejable llevar CD´s para que escuchen música y así se entretengan durante el viaje.
- En caso de viajar en transporte público, es recomendable optar por asientos donde el espacio sea más ancho para permitir más movilidad a los peques, y preferentemente que estén situados al lado de la ventana.