Frutas de verano para niños: melocotones, nectarinas y albaricoques

Por qué añadir melocotones, nectarinas y albaricoque a la dieta y alimentación infantil

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

Los albaricoques y melocotones, son dos frutas de verano para niños y mayores que, aunque presentan similaridades, como el duro hueso en el centro de ambas, proceden de árboles diferentes. Dependiendo de su procedencia, los melocotones y albaricoques llegan al mercado entre mayo y septiembre. Conoce todo lo bueno que pueden obtener los niños al incorporar estas frutas en su dieta.

Frutas de verano para los niños: nectarinas y melocotones

melocotón, nectarinas y albaricoques para niños

La nectarina, es curiosamente una variante del melocotón con piel no vellosa, es decir, que no es una fruta diferente aunque lo parezca. En ocasiones las nectarinas nacen del propio árbol del melocotón, como un brote mutado por casualidad, y entonces es cuando se injerta para crear una nueva especie.

No es una modificación genética artificial, sino que es habitual que los melocotoneros produzcan, de vez en cuando, unas cuantas nectarinas. Al igual que los melocotones, las nectarinas pueden ser de carne blanca o amarilla la carne puede estar adherida al hueso o suelta.

Frutas de verano para los niños: albaricoques

El albaricoque, por su parte, es una fruta de forma redondeada con un surco alrededor, separando dos mitades casi simétricas. Los albaricoques son normalmente de un color entre amarillo y anaranjado, aunque a veces presentan zonas más rojizas, que suele significar que la fruta es aún más dulce.

Su piel es aterciopelada y su pulpa de sabor agradable y con un sabor dulce. Sin embargo, y a pesar de que es muy jugosa, su carne se torna harinosa cuando el albaricoque está demasiado maduro.

Beneficios de melocotones y albaricoques para los niños

- En cuanto al contenido nutricional de albaricoques, nectarinas y melocotones, se caracterizan por contener vitamina C, potasio y carotenoides.

- El melocotón de hecho puede cubrir hasta el 25% de las necesidades nutricionales de un niño, y su aporte en carotenoides, además de dar buen color a la piel y ayudar al crecimiento de uñas, dientes y cabello, es importantísimo para la salud ocular.

- Contienen además trazas de otros minerales, como calcio, magnesio y fosforo, muy importantes para el correcto crecimiento de los niños, y de yodo, necesario para una buena actividad intelectual.

- Además, estos frutos suelen ser muy ricos en fibra, principalmente insoluble, que previene el estreñimiento y ayuda a regular el tránsito intestinal.

- Adicionalmente, y al ser frutas de verano, cuando alcanzan su punto óptimo de maduración, los albaricoques y melocotones tienen un importante contenido en agua, de manera que son ideales para asegurar una buena hidratación en nuestros pequeños.

- Mención aparte merece el tradicional melocotón en almíbar, que, lamentablemente, y dado su proceso de elaboración, en el que se añaden aproximadamente 250g de azúcar por cada kg de pulpa de melocotón, contiene más del doble de azucares que la fruta original. Los contenidos de vitaminas y minerales se ven también ligeramente disminuidos, por lo que esta variedad no debe incluirse en la dieta de los niños con frecuencia.