La alimentación macrobiótica en la infancia

Cuáles son los alimentos macrobióticos y qué beneficios aportan en la infancia

Paola Andrea Coser
Paola Andrea Coser Nutricionista

En la alimentación macrobiótica se consumen fundamentalmente cereales, principalmente el arroz integral, se incluye una menor cantidad de legumbres y hortalizas entre las que se agregan las algas marina. Las frutas, frutos secos y semillas son consumidos en menor medida. Los alimentos muy salados o muy dulces son raramente consumidos o directamente evitados. 

¿Cómo es una dieta macrobiótica? ¿Es apta para los niños? Analizamos los pros y los contras de esta alimentación en la infancia.

Alimentos que incorpora el menú macrobiótico en la infancia

La comida macrobiótica y los niños

La alimentación macrobiótica se basa en el consumo diario de ciertos alimentos, y de otros muchos que se consumen de forma semanal.

1. Se consumen a diario: 

- Cereales integrales: como alimento principal, se encuentran el arroz integral, quinoa, trigo sarraceno, trigo espelta, cebada, avena, centeno, maíz, y sus derivados panes integrales, harinas, burgol, cuscús, sémolas. Ricos en vitaminas, minerales y proteínas.

- Legumbres: garbanzos, lentejas, alubias, ricas en hidratos de carbono, fibras, proteínas, vitaminas y minerales.

- Verduras y algas marinas: las verduras, fuente de vitaminas, minerales, agua y fibra. Las algas marinas ricas, en calcio, magnesio, fósforo y zinc.

- Aceites vegetales:  nos aportan grasas de buena calidad.

2. Se consumen de forma semanal:

- Pescados: se destacan por aportar ácidos grasos esenciales (omega3 y omega 6), así como vitamina D.

- Semillas: ricas en ácidos grasos esenciales, pueden agregarse en las ensaladas, purés, en los cereales, en el pan, en salsas y aliños. 

- Frutos secos: almendras, avellanas, cacahuetes, pistacho, nueces, nos aportan proteínas, vitaminas,  minerales y fibras. Se pueden incorporar como tentempié, en las ensaladas, salsas o para untar como la mantequilla de cacahuetes o crema de almendras.

- Frutas frescas: nos aportan un alto contenido en agua, fibras, vitaminas y minerales. Las frutas resultan muy atractivas para los niños por su sabor dulce, además de que se pueden consumir frescas, en comportas, hacer helados de frutas, etc.

- Dulces naturales: consumirlo sólo algunas veces por semana. Se pueden elaborar dulces naturales a partir de frutas frescas o secas, zumos de frutas, siropes, leches vegetales y la algarroba.

3. Se consumen de forma mensual: 

- Carnes, huevos y lácteos: en la dieta macrobiótica estos alimentos se consumen de forma más esporádicas por su contenido en grasas saturadas.