Controlar los excesos de los niños con los dulces navideños

Cómo no abusar de los dulces sin prescindir de las tradiciones de Navidad

Además de cargada de buenos deseos, la temporada de Navidad nos arrastra a una vorágine de superabundancias como no hay otra en el año, y los niños no son precisamente los menos afectados.

Sumergidos en la oleada de compras, villancicos y luces de colores que supone la navidad, no está de más intentar tener uno de los excesos “bajo control”: el de la dieta. En Guiainfantil.com te damos una serie de consejos útiles para controlar los excesos de los niños con los dulces navideños.

Los niños y los dulces navideños, cómo controlar su consumo

Controlar el exceso de los niños con los dulces navideños

El primero de diciembre, los niños abren sus calendarios de adviento, que suma un chocolate al día a su dieta, ya de por sí, cargada de azúcares.

Los festejos escolares en rara ocasión incluyen frutas, sino que, de nuevo, las golosinas y los bollos o dulces hacen acto de presencia más de lo que deberían, ¡y aún no han llegado las vacaciones de Navidad!

Turrones a todas horas, los de chocolate los más demandados por los más pequeños, tartas y pasteles de postre en las celebraciones, meriendas calentitas de churros y chocolate, y como colofón, el típico Roscón de Reyes, relleno o no de nata y/o chocolate, acompañado con un chocolate caliente en la mañana en la que Sus Majestades de Oriente visitan nuestros domicilios.

¿Se puede hacer algo para controlar los excesos de los niños con los dulces navideños? Está claro que no vamos a prescindir de todas nuestras tradiciones, pero podemos de alguna manera, controlar que el exceso sea menor.

- Teniendo siempre fruta en un lugar visible para que los niños la coman cuando quieran. También puede ser útil ofrecerla en “formato navideño”. Encontrar un tutorial para hacer un árbol de Navidad con frutas no es difícil, ¡y los niños lo encuentran mucho más atractivo! Además, la temporada de invierno trae también consigo frutas muy fáciles de comer, como las mandarinas, que permiten al niño tener una autonomía que en muchos casos desean pero no pueden tener.

- Jugar con los colores de las frutas y verduras para estimular su consumo. Puede proponerse un juego, por ejemplo, consumir alimentos de 4 colores cada día, ya sea en un plato principal o como snack, e incluir al niño en la búsqueda de alimentos de determinados colores, ¡seguro que les encanta el reto!

- Escoge dulces sanos, o sea, aquellos que incluyan frutas. No hay nada de malo en comer un poco de chocolate de manera ocasional, por lo que una fondue de frutas con chocolate puede ser, además de divertida, una manera muy saludable de culminar una comida navideña. Es muy sencillo, solo necesitas tiras de piña, rodajas de plátano, fresas o gajos de mandarina, ya sean en brochetas o para que pinchen con su tenedor, junto con un bol de chocolate, lo más oscuro posible para contrarrestar el azúcar de la fruta. ¡Tan sencillo que incluso ellos pueden ayudarte a prepararlo!