Cómo afecta la hepatitis a los niños

Qué es y qué tipos de hepatitis son más comunes en la infancia

Iván Carabaño Aguado

La hepatitis se define como la inflamación, irritación o infección del hígado, un órgano muy importante que se encuentra en el lado derecho del abdomen. ¿Por qué es importante? porque el hígado elimina las toxinas de la sangre, fabrica la bilis (jugo digestivo) y regula la glucosa, las hormonas... Aparte de afectar el hígado, la hepatitis infantil puede tener muchas otras causas, desde farmacológica hasta tumoral, si bien las principales son las infecciosas.

De qué forma afecta la hepatitis a los niños

Auscultan a un niño

La forma más frecuente de hepatitis infecciosa es la secundaria a los catarros. Como dicha inflamación pasa generalmente inadvertida, no se tiene en cuenta. Pero si hiciésemos un análisis a todos los niños con catarro, la podríamos comprobar.

La hepatitis provoca la inflamación del hígado provocando síntomas como fatiga y cansancio, inapetencia, náuseas o fiebre. Pero eso no quiere decir que el niño que presente esos síntomas tiene hepatitis. La única manera de ver que un paciente tiene el hígado inflamado es haciendo un análisis de sangre. La hepatitis produce aumento de unas proteínas llamadas transaminasas. Solo así se da el diagnostico.

Comentaremos brevemente alguna de las hepatitis específicas, cómo se contagia, y algunos síntomas:

1. Hepatitis A. Es una forma común de hepatitis en la infancia, en países en vías de desarrollo. En nuestro medio se ve ocasionalmente. Se contagia por vía fecal-oral. Cursa como una gastroenteritis aguda (fiebre, vómitos, diarrea), pero se acompaña de ictericia. La ictericia es el tinte amarillo de la piel y las mucosas. Se produce por el aumento de la bilirrubina en sangre. Además, es muy típico que los enfermos 'orinen del color de la coca cola'.

Es una enfermedad autolimitada. No es necesario ningún tratamiento específico, si bien hemos de tener una higiene de manos cuidadosa. Cuando hay varios casos en un mismo colegio, esta indicado vacunar a todos los niños frente a la hepatitis A. De igual modo, está indicado vacunar a los convivientes familiares.

2. Hepatitis B. Es rara en la infancia. La vía de contagio más habitual en niños es a través de la placenta, y ocurre en niños cuya madre esté infectada por este virus. Tiende a cronificarse. Se puede prevenir, iniciando la vacunación frente al virus y administrando el niño gammaglobulina específica (defensas).

3. Hepatitis C. Es rara en la infancia. La vía de contagio no se conoce en su totalidad. Se habla de la vía parenteral (contacto con sangre de una persona infectada) y de la vía sexual, pero a buen seguro hay más vías que se desconocen. Tiende a cronificarse. No hay ninguna estrategia de prevención eficaz.

4. Otras hepatitis. En la infancia, es frecuente que se inflame el hígado coincidiendo con procesos tales como la mononucleosis infecciosa (enfermedad del beso), y otros cuadros similares (infección por citomegalovirus, toxoplasmosis, varicela, herpes, VIH, etc.)

El hecho de tener hepatitis no implica que haya que hacer una dieta especial. La única precaución común es evitar el consumo de algunos medicamentos que pueden acumularse en el hígado (como el paracetamol) durante un mínimo de 3 semanas.

Cómo se contrae la hepatitis en la infancia

Las formas más frecuentes por las que los niños pueden contraer la hepatitis A son:

  1. Cuando mantengan contacto con una persona que porte la enfermedad pero que no se laven las manos tras usar el baño. Por ejemplo, en las escuelas infantiles y colegios, es necesario que se enseñen reglas de higiene a los niños.
  2. Al comer o beber alimentos o agua contaminados con sangre o heces que contengan el virus de la hepatitis A. Las fuentes más comunes son las frutas, las verduras, los mariscos y el agua.
  3. Cuando consuman alimentos preparados por alguien que porte la enfermedad que no se haya lavado las manos después de usar el baño.
  4. Cuando viajan a otro país sin tener la vacuna contra la hepatitis A.

Las formas más frecuentes por las que los niños pueden contraer la hepatitis B son:

  1. En el momento del parto a través de la madre.
  2. Por una mordida de una persona infectada.
  3. A través de la sangre, saliva o cualquier otro fluido corporal de una persona con la enfermedad.
  4. Por compartir objetos íntimos como cepillo de dientes, además de abrazos, besos, o estar al lado de una persona con la enfermedad, que tenga estornudos o tos.

Las formas más frecuentes por las que los niños pueden contraer la hepatitis C son:

  1. En el momento del parto a través de la madre con la enfermedad.
  2. Entrar en contacto con la sangre de una persona con la enfermedad
  3. Que reciba inyección o terapias de acupuntura, con agujas infectadas.