Cómo actuar ante la rivalidad entre hermanos

Para comenzar, saber que es algo absolutamente normal y que es probable que las peleas entre hermanos tengan etapas de mayor intensidad, cuando nos niños manifiestan celos o están desarrollando su propia personalidad y luego hay un momento en que ceden hasta casi desaparecer.

Yo tengo dos hijos varones que tienen una diferencia de 20 meses de edad y me he preguntado más de una vez ¿es que nunca van a dejar de pelearse? Sin embargo ahora son adolescentes y aunque tienen sus discusiones, son buenos compañeros y hasta pueden compartir juegos sin que ninguno de los dos termine lastimado. 

Mis hijos se pelean, ¿qué hago? 

Peleas entre hermanos

Los sentimientos de amor y odio, cooperación y competencia, y protección y rechazo, son parte de la interacción normal entre hermanos. Es común que piensen que a otro le compran más cosas, le ayudan más con las tareas o tiene más privilegios aunque esto no sea cierto. 

No todo es malo en la rivalidad entre hermanos

De todos modos según la psicóloga Fanny Berger en su libro “Hermanos. Vínculos que dejan huella” sostiene que hay un aspecto positivo de la rivalidad entre hermanos. A través de estas instancias aprenden a gestionar las relaciones con otros, a negociar, a luchar por lo que quieren  y a saber que los sentimientos son ambiguos y que en un momento podemos estar enojados con una persona y un rato más tarde “amigarnos”. 

Empezar con buen pie ante la llegada de un hermano

Es importante de todos modos que los padres intervengan en algunas ocasiones. Ante la llegada de un nuevo hermanito, hay que explicarles que el bebé demanda mucho tiempo y trabajo pero que él o ella es igual de querido y contarle que van a poder compartir muchas cosas juntos cuando sea más grande. También pregúntale qué opina de prestarle al hermano sus antiguos juguetes y ropa antes de hacerlo y sobre todo es bueno dedicar momentos a estar por separado con cada uno de los hijos y no siempre todos juntos. 

¿Qué podemos hacer los padres ante la rivalidad entre hermanos?

- Por un lado, fomentar las actividades en equipo, como tareas de la casa e incluso darles un premio a ambos por hacerlo juntos. 

- Jugar a padres contra hijos, ya sea en juegos de mesa, deportivos, etc.

- Evitar siempre las comparaciones. Fomentar la autoestima de cada uno de los chicos por lo que cada uno hace bien, sin decirle lo que hace mejor su hermanos. Incluso, enseñarles a ellos a apreciar sus diferencias y decirles que el mundo necesita personas con diferentes cualidades, no hay mejores y peores. 

- No pierdas los estribos. Cuando se estén peleando tratá de que puedan resolverlo solos. Si es difícil porque se van a las manos, obligalos a irse cada uno unos minutos a otra parte de la casa y luego de 10 minutos juntarlos para que puedan hablar de lo que sucedió. Poder dar tu punto de vista, tratando de no beneficiar a ninguno de ellos.  

- Evita los largos sermones. A los pocos minutos los chicos se distraen y no registran nada de lo que estás hablando. Es mejor frases cortas y conceptos claros.  

- Tratá de entender qué es lo que hay detrás de la pelea de tus hijos. ¿Buscan tu atención? ¿Pelean más cuando están cansados o aburridos? Quizás encuentres un patrón de comportamiento que explique su conflicto, y puedas resolver ese tema para minimizar las peleas.

- Enséñales a escuchar. Cuando se pelean oblígalos a sentarse y escuchar el punto de vista del otro aunque no quieran. Uno no puede hablar hasta que el otro termine. Si uno se extiende demasiado, pueden usar un reloj de arena para marcar los tiempos de cada uno. Esto mismo se volverá un juego y hará que los enojos empiecen a ceder

- Tratad de hablar muchas veces sobre la importancia que tiene la familia para vosotros. En general parece que los chicos no escuchan, pero todo va quedando grabado en sus corazones.