La dieta vegetariana durante la infancia

Ventajas y desventajas de alimentar al niño sólo con verduras

Carlota ReviriegoNutricionista

Una dieta vegetariana bien planificada, además de cubrir las necesidades nutricionales puede tener algunos beneficios extra como un alto aporte de fibra y bajo de grasa. Sin embargo, el aporte de algunas vitaminas y minerales puede verse comprometido. 

En la dieta lacto-ovo-vegetariana, ovo-vegetariana o lacto-vegetariana no se consumen ni carne ni pescado, pero si leche y huevos o uno de ambos, mientras que en la vegana o vegetariana estricta, únicamente se consumen productos de origen vegetal. Algunas personas simplemente eliminan la carne roja pero siguen consumiendo pollo o pescado.

Lactantes y bebés vegetarianos

Bebé come zanahoria

Hasta los 6 meses, la leche materna es el alimento ideal para el bebé, ya que cubre todas sus necesidades. Si la dieta de la madre no está suplementada con vitamina B12, el lactante debe tomar suplementos, así como de vitamina D, dependiendo del país, la estación del año y el tono de piel. Los lactantes veganos y ovo-vegetarianos alimentados con leche de fórmula suelen tomar leche de soja adaptada y enriquecida, ya que en su dieta no se incluyen los lácteos. Esta fórmula de soja adaptada puede en ocasiones causar alergias, siendo necesario buscar otras alternativas, como la elaborada a base de arroz.

A partir de los 6 meses, una vez que se introduce la alimentación complementaria, la leche, materna o artificial, debe continuar siendo la base de la alimentación del bebé. La introducción de alimentos fortificados con hierro es tremendamente importante en este momento, ya que las reservas de hierro del lactante suelen ser bajas, y, además, el hierro de los alimentos de origen vegetal se absorbe con mayor dificultad que el hierro hemo. También es importante tener en cuenta el aporte proteico, tratando de incluir proteína de alto valor biológico, como el huevo y los derivados lácteos. En el caso de vegetarianos estrictos, deben incluir en su dieta cantidades apropiadas de tofu y otros derivados de la soja, además de otras leguminosas, frutos secos y semillas para conseguir un aporte proteico óptimo.

El zinc es otro de los minerales que puede ser deficitario en bebés vegetarianos. Puede obtenerse de frutos secos y semillas, pero no son recomendables hasta cierta edad, por lo que suelen utilizarse alimentos fortificados para asegurar el aporte necesario.

Cuando la leche deja de ser el principal alimento del bebé, es importante que las comidas que se ofrezcan tengan una alta densidad de nutrientes. Para niños veganos, obtener la energía suficiente únicamente a partir de alimentos de origen vegetal puede significar raciones de verduras demasiado grandes para sus pequeños estómagos, por lo que, asegurar el correcto aporte calórico, puede ser un reto difícil de conseguir.

Dieta vegetariana o vegana en la infancia 

En el caso de niños y adolescentes, la dieta ovo-lacto-vegetariana parece la opción más apropiada, dadas las elevadas necesidades nutricionales en esta etapa del crecimiento. Una dieta vegetariana podría tener carencias, sobre todo de zinc, hierro y vitaminas D y B12. Sin embargo, eliminar la carne roja de la dieta del adolescente ofrece multitud de ventajas, sobre todo en esta etapa en la que suele haber un rechazo hacia frutas y verduras.

Este tipo dieta asienta unos hábitos muy saludables que se mantendrán hasta la edad adulta, sobre todo si se han seguido desde la infancia. Por otra parte, conviene estar atento al adolescente vegetariano, ya que, al seguir una dieta restrictiva puede no aportar suficiente contenido calórico, y, en el caso de desórdenes alimenticios, el vegetarianismo puede incluso disimular los síntomas y dificultar su diagnóstico.

Bien planteada, una dieta ovo-lacto-vegetariana es no sólo una alternativa saludable sino equilibrada para todas las edades.