La subida de la leche en la lactancia materna

Cómo y cuándo se produce la subida de la leche después del parto

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

A lo largo de todo el embarazo tu pecho se ha ido preparando para la lactancia materna. El nivel de prolactina, la hormona que produce la leche era elevado durante la gestación pero hasta que no llega el momento del parto, los estrógenos impiden que la prolactina actúe. Hay mujeres que producen algunas gotitas de leche antes del nacimiento del bebé, pero la verdadera subida de la leche tendrá lugar cuando haya nacido el bebé.

Cómo se produce la subida de la leche

La subida de la leche en la lactancia materna

Alrededor de las 24 o 48 horas del parto comenzarás a notar el pecho más hinchado, más pesado y muy sensible, a esto se le conoce como subida de la leche. Te preguntarás cómo alimentar a tu bebé hasta ese momento, no te preocupes, tu hijo podrá comer gracias al calostro, la primera leche del bebé. Se trata de un líquido de color amarillento que precede a la subida de la leche y que le aporta los nutrientes necesarios y favorece que el recién nacido expulse las primeras heces. 

Habrás de poner al bebé al pecho desde los primeros momentos después del parto, no sólo para que tome este primer alimento, sino para que comience a estimular, con el efecto de succión, la subida de la leche. No tengas miedo en estos momentos de que el bebé no esté comiendo lo suficiente, si le pones a menudo al pecho, el recién nacido estará bien alimentado. Darle un biberón será contraproducente para la lactancia.

Pon al bebé al pecho cuando notes tensión e hinchazón en las mamas, sobre todo en los primeros momentos.  Cuanto más pongas al bebé al pecho, mejor se realizará el comienzo de la lactancia. Escucharás muchas teorías acerca del número y ritmo de las tomas en el bebé. Actualmente, los pediatras recomiendan dar el pecho a demanda sin importar el tiempo que haya pasado entre tomas. En cualquier caso, durante los primeros días de vida, habrás de asegurarte que al menos el bebé realiza 8 tomas diarias para evitar que se deshidrate y provocar que el calostro de paso a la leche que tomará el bebé durante todo el período de lactancia.

Preocúpate de que el bebé vacíe completamente un pecho antes de ofrecerle el siguiente y así evitarás las molestias relacionadas con la mastitis. Si notas que estás produciendo mucha leche, tienes mucha tensión en las mamas y el bebé no las vacía por completo, recurre al sacaleches para que los pechos se vacíen, por lo menos hasta que regularices la lactancia materna.

Cuando hayan pasado unos días y la lactancia ya esté establecida podrás notar en cada toma una subida de la leche, se trata de un pequeño hormigueo en el pecho cuando el bebé comienza a succionar y es el indicativo de que la leche ha comenzado a fluir. En ocasiones este flujo es bastante, sobre todo al principio de la toma y provoca que el bebé se atragante. Poco a poco, él también irá ganando experiencia y sus tomas cada vez serán más cortas y eficaces. Hay bebés que en 2 minutos pueden vaciar un pecho.