Cuento de la Osa Mayor. Leyendas de la mitología griega para niños.

Conoce la preciosa historia de la Osa Mayor

Patricia Fernández Pérez
Patricia Fernández Pérez Redactora en Guiainfantil.com

La constelación de la Osa Mayor es la más visible en el cielo. La podemos ver durante todo el año sobre nuestras cabezas, ya que se encuentra muy cerca del Polo Norte.

Esta constelación también se la conoce bajo el nombre de Gran Cuchara o de Carro Mayor.

Su historia se remonta a la época griega, cuando los hombres estaban sujetos a los designios de los dioses del Olimpo. Te dejamos esta leyenda de la mitología griega para niños.

Cuento de la Osa Mayor. Leyendas de la mitología griega para niños.

Leyenda de la Osa Mayor. leyendas de la mitología griega para niños

Sobre los cielos del Olimpo, cuna de los dioses que dominaban Grecia, reinaba un poderoso dios de nombre Zeus.

Un día, se enamoró de una ninfa, llamada Calisto, que solía cazar en los bosques de Arcadia, y bajó a la tierra para intentar conquistar su corazón.

Calisto cayó rendida a sus pies, pues Zeus tenía un aspecto imponente; así decidieron pasar juntos gran parte de sus vidas.

Pero, existía un problema: El dios Zeus estaba casado con la diosa Hera, diosa del matrimonio, y no podía ser libre para poder vivir con Calisto.

Así que la diosa Hera se puso muy celosa, y mandó un castigo a la pobre Calisto.

- A partir de ahora, te convertirás en osa! Te condeno a deambular sola por los bosques de Arcadia el resto de tus días.

Calisto tenía un hijo pequeño que se llamaba Arkas, y él nunca supo por qué su madre no volvió a casa una tarde; y mucho menos de que Hera la había convertido en osa.

Arkas, con el paso de los años, se convirtió en un excelente cazador, igual que lo fue su madre.

Una tarde que estaba de caza por los bosques de Arcadia, se encontró con un gran oso. Ese oso era Calisto, su madre.

Calisto al encontrarse con su hijo en el bosque, le reconoció, y salió corriendo a abrazarle. Pero Arkas, al ver aproximarse al gran oso hacía él, se asustó tremendamente y se dispuso a dispararle con su gran arco.

Preparó una flecha, apuntó al corazón, y disparó.

La flecha levantó el vuelo hacia el centro del pecho del oso y, cuando estaba a punto de tocar su corazón, Zeus apareció y paró la flecha, impidiendo que la pobre Calisto fuera asesinada por su propio hijo.

Zeus le contó a Arkas cómo su madre había sido transformada para siempre en oso y, para que su hijo siempre pudiera verla, la agarró fuertemente de la cola lanzándola hacia el cielo infinito, dibujando en las estrellas la figura de la Gran Osa Mayor.