Cortes de digestión en niños. ¿Qué hacer?

Cuándo puede sufrir un niño un corte de digestión

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

Es una recomendación básica: no hay que bañarse en la piscina o en el mar hasta dos horas después de la última comida. Esta afirmación suele ser una auténtica tortura no sólo para los niños, sino también para los padres que han de escuchar quejas constantes porque sus hijos no pueden esperar para zambullirse en el agua.

Todo el mundo cree que bañarse después de comer puede provocar un corte de digestión aunque no es del todo cierto, para que ocurra ha de darse otra circunstancia. En Guiainfantil.com te explicamos qué son los cortes de digestión y cuándo puede un niño sufrir uno.

Cuándo se le puede cortar la digestión a un niño

Cuándo se corta la digestión

La digestión comienza en el mismo momento en que comenzamos a tomar cualquier alimento, durante ese proceso, el cuerpo aprovecha los nutrientes necesarios y aparta los desechos. La digestión se corta cuando se para de forma repentina este proceso y puede ocurrir por varias causas.

¿Por qué se corta la digestión?

Una de ellas se produce cuando nos bañamos después de comer, pero esto por sí sólo no basta para que la digestión se corte. La causa de que a los niños se les corte la digestión es el choque que produce el agua fría sobre el cuerpo. Este choque puede provocar pérdida de conocimiento ya que disminuye el flujo de sangre en el cerebro y provoca un desmayo. El mayor riesgo es por tanto ahogarse en esos momentos de inconsciencia.

¿Qué hacer si al niño se le corta la digestión?

Otros síntomas del corte de digestión pasan por un malestar general que incluye vómitos, mareos y náuseas. Si el niño se sintiera así dentro del agua, habría que sacarle de inmediato y colocarle en el suelo con las piernas hacia arriba. Si ya estuviera desmayado, sería necesario sacarle cuanto antes del agua y avisar a los servicios de emergencia. Hasta que lleguen, el socorrista es la persona cualificada para hacer un masaje cardíaco en caso de que fuera necesario.

Cómo evitar un corte de digestión

Si el niño ha comido de forma copiosa y el agua está fría, razón de más para dejar un tiempo prudencial antes de que entre en el agua. Esperar que pasen dos horas es lo más conveniente. Después es recomendable meterse poco a poco en el agua y mojarse primero muñecas, tobillos y la nuca para acostumbrar al cuerpo a la temperatura del agua.