La noche de la llegada de los Reyes Magos

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

¡Ha llegado el gran día! En España, miles de niños saldrán a la calle, algunos disfrazados otros con la dominguera puesta, y aguardarán minutos e incluso horas, guardando primera fila para no perderse los caramelos ni un solo detalle de la cabalgata de los Reyes Magos.

Por la noche, llegará el momento de preparar un plato de leche y galletas para dejarlo junto al árbol como regalo, porque durante la noche llegarán los Reyes Magos.

La cabalgata de los Reyes Magos

Reyes Magos

Los Reyes Magos nos visitan

A los diez años de edad, mi hija ya no cree en los Reyes Magos. Sabe, y en algunos momentos sospecha, que son sus padres quienes les compran los regalos que ella pide en su carta a los Reyes Magos, sin que nosotros les dijéramos nada.

Este año no hubo carta, pero la ilusión por un regalo sí existe. Nos lo dijo ella. Yo siempre le dije que algo o alguien existe a partir del momento en que creemos en ello o en él. Pero esto ya no la convence en cuanto a los Reyes Magos.

No sé lo que pasará esta noche. No sé si ella, como todos los años anteriores, dejará cubos de agua para los camellos, o si dejará a cada uno de los reyes, una copita de vino y un trozo de turrón o de roscón de reyes.

¿Pondrá una mesa bonita y un mensaje de cariño a cada uno de ellos? Por otro lado, tampoco sé si los reyes magos dejarán huellas de tierra en el salón, si dejarán las ventanas abiertas, o si le dejará algún otro regalito sorpresa que ella no les haya pedido. Me pongo en la piel de los Reyes, y me aprieta el corazón. Llegan de tan lejos, trayendo tantas ilusiones y emociones, y no encontrarán la carta de mí hija. Por esta razón, creo que lo mejor sería que ellos escribiesen a ella, contándole la verdad y compartiendo con ella su gran secreto.

Si fuera yo una reina Maga, empezaría mi carta pidiendo secreto a ella por lo que le iba a contar. Y le haría razonar sobre algunas cositas como por ejemplo el hecho de que ella ya tiene 10 años y que por lo tanto está preparada para guardar secretos y no revelarlos a los más pequeños.

Le diría que la verdad es que no existen los Reyes Magos, de carne y hueso. Tampoco los camellos. Que son sus padres los que ponen los regalos mientras ella duerme. Que sí, son sus padres. Ellos dejan sus juguetes porque están orgullosos de ella, porque creen que eres una buena hija, una buena amiga, una buena persona, eres disciplinada, estudiosa y, como el niño Jesús, también mereces regalos.

Le diría que son pocos los niños conscientes de que los Reyes Magos existen únicamente en el corazón de todos los papás y mamás del mundo. Y terminaría explicando que sus padres son muy felices porque ella existe, porque disfrutan de su manera de ser.

Creo que así mi hija no se sentirá decepcionada con los Reyes, se sentirá mayor y capaz de asumir algunas verdades, y de respetar las ilusiones de los más pequeños. Al fin y al cabo de lo que se trata es relevar la decepción por la satisfacción. ¡Y que no nos olvidemos el roscón!!! Espero que os toque algún regalito.