La natalidad ha descendido en España

Según noticias recientes, la natalidad ha caído por primera vez en España, tras una década de constante y leve crecimiento. El número de nacimientos en el 2009 ha descendido un 5 por ciento y se ha quedado por debajo medio millón. Ya sabíamos que buena parte de este crecimiento era gracias a la población inmigrante, pero parece que la crisis económica también juega un papel relevante en nuestra decisión de tener hijos o no.

La economía no modifica nuestras ganas de tener hijos, pero sí las frenan, ¡al menos por un tiempo! Todos deseamos que nuestros hijos lleguen en tiempos de bonanza en las que podremos asegurarles estabilidad y en las que podremos cubrir todas las necesidades que un niño requiere. Es una gran responsabilidad tener un hijo y es normal que la tendencia sea refrenar o retrasar nuestro reloj biológico, especialmente si estamos viviendo situaciones de paro y falta de ayudas a la familia y a la natalidad. La crisis económica dificulta que las parejas jóvenes en edad fértil puedan independizarse o acceder a una vivienda, requisito fundamental para ver crecer a la familia.

La natalidad ha descendido en España

Además, estos momentos no son los más indicados para arriesgar nuestro trabajo en favor de la maternidad, especialmente cuando el futuro es incierto y la economía doméstica, depende por completo de uno de los sueldos de la pareja. ¡Los hijos y el trabajo, por desgracia, no siempre son compatibles! Por todo ello, era de esperar que tras una época de eclosión, vuelva a contraerse la natalidad, hecho que siempre conlleva perjuicios para la sociedad y la economía. Los medios apuntan que este descenso puede deberse a dos causas principalmente: el primero es que en España hay menos mujeres en edad fértil, ya que en los años ochenta también hubo una menor natalidad. Hoy, por tanto, hay menos mujeres que puedan ser madres. La segunda causa es que las mujeres en edad fértil, optan por tener menos hijos. También se observa que actualmente las mujeres extranjeras están mucho más integradas en nuestro país y, por tanto, adoptan y hacen propias las tendencias sociales del resto de los españoles. Así, aunque los hijos de estas mujeres todavía suponen un 20,6 por ciento de los nacimientos en España, han disminuido en un 6 por ciento, al igual que ya venía ocurriendo con las españolas de origen. Estos son datos estadísticos, grandes números, que no siempre reflejan nuestra realidad personal, pero que, sin duda, nos resultan comprensibles y esperables ¿Hasta cuánto tiempo durarán estas tendencias demográficas? El tiempo lo dirá. Patro Gabaldón. Redactora de GuiaInfantil.com