Un niño se rapa el pelo en solidaridad a su amigo con cáncer

¿Crees que un niño de siete años es capaz de enseñar a un adulto una importante lección sobre la amistad? Vincent, un niño estadounidense lo ha hecho y su historia ha recorrido el mundo. Y es que, no siempre hacen falta grandes gestos o actos extremos, la veces, con un pequeño detalle podemos demostrar a nuestro mejor amigo, a nuestros padres o a nuestros hijos lo mucho que nos importan.

Un niño de siete años nos enseña a ser solidarios

Niño se rapa como solidaridad a su amigo con cáncer

Zac y Vincent son dos amigos que van juntos al mismo colegio y ambos están en la misma clase. Un día Zac comenzó a sentirse mal, tras varias semanas muy enfermo sin un diagnóstico claro, este llegó como un mazazo: leucemia linfoblástica aguda, un tipo de cáncer que necesitaba tratamento urgente.

A partir de entonces Zac tuvo que comenzar su periplo por el hospital para recibir tratamiento y poder curarse. Por muy duro que haya sido, no quiso faltar a clase y casi no perdió ni un día de colegio. Sin embargo, la quimioterapia que recibía fue haciendo su efecto, y entre otros cambios físicos, Zac perdió el pelo.

De forma paralela, su mejor amigo Vincent comenzó a investigar sobre la leucemia y a interesarse por lo que le ocurría a su amigo. Y tuvo una primera y genial idea, para ayudar a su mejor amigo, lo primero que pensó fue en vender bufandas y con este simple acto consiguió obtener 200 euros él solito.

Pero aquí no queda la historia, Vincent siguió pensando cómo hacer sentir mejor a su amigo, así que un día llegó a clase con una gorra y al quitársela... ¡todo el mundo quedó sorprendido! Vincent se había rapado el pelo como gesto de solidaridad hacia su amigo, para que no se sintiera sólo y diferente. 

Vincent había tomado la iniciativa de raparse el pelo en un hermoso gesto hacia un amigo. Hoy en día, ambos siguen jugando en el colegio, y aunque Zac todavía no está curado del todo, tiene la gran suerte de contar con su gran amigo Vincent, ¿quién puede pedir más?

Y es que, un niño de 7 años puede dar también grandes lecciones a los adultos y enseñar valores tan importantes como la amistad y la solidaridad.

Alba Caraballo. Editora de GuiaInfantil.com