Cambios en los pechos de la mujer durante la lactancia materna

El cuidado de los senos durante el proceso de amamantamiento

Meybol Lorena Ramírez

Cuando la mujer está embarazada experimenta muchos cambios desde todo punto de vista: físicos, emocionales y hasta aparecen los antojos, pero uno de los que más llama la atención es el cambio en las mamas, las cuales durante esta etapa cambian de tamaño, aumentado si quiera unas 2 a 3 veces aproximadamente su tamaño original. Y, ¿qué ocurre con los pechos de la mujer durante la lactancia materna? Se dan variaciones, aunque de otro tipo, que a continuación paso a detallarte. 

Principales cambios en los pechos de la mujer durante la lactancia materna 

Cambios en los pechos de la mujer durante la lactancia materna

En la etapa de la lactancia, los pechos son el medio por el cual alimentas a tu bebé y le das el amor que necesita. Esto no quiere decir que seas un 'almacén' de leche materna, pero sí has de saber que la única manera de producir leche es a través de la succión de tu bebé, para lo cual tus pechos experimentan cambios para poder cumplir esa función.

Al nacer tu bebé, el número de alvéolos, que son pequeñas ramificaciones que están dentro de los pechos, aumentan de tamaño. Los pechos se tornan tensos, algunas veces aparecen estrías, la areola se oscurece más, pueden estar más sensibles que durante el embarazo e, incluso, puedes sentir un poco de dolor. 

En este momento, se aumenta la vascularización, es decir el aporte de sangre a ellos, con lo que puedes notar unas pequeñas ramitas verdosas correspondientes a la red de venas que conforman tus pechos, así que no te asustes porque es algo completamente normal. Cuando tus pechos se vacían, se reducen de tamaño, y se tornan flojos, no queriendo significar esto que te hayas quedado sin leche, sino que ya fueron vaciados y se preparan para la próxima mamada, momento en el que inician nuevamente su producción.

Situaciones especiales cuando una mujer da el pecho a su bebé 

Ahora bien, ¿qué sucede si no vacías correctamente tus pechos? Este punto es muy importante porque si los pechos no se vacían adecuadamente, pueden surgir obstrucciones de los conductos, con el riesgo de presentar infecciones en tus pechos como mastitis, plétora, abscesos...

En estos casos, los pechos se tornan muy congestivos, adoloridos, con la red de venas dilatadas,   sensibilidad muy acentuada e, incluso, podrías presentar fiebre o escalofríos; por ello es importante un buen agarre y vaciado correcto de ambos pechos y, si lo anterior te está ocurriendo, debes acudir al médico o asesor de lactancia materna para una evaluación.

Por otro lado, puede suceder que tu bebé se prenda más de un pecho que de otro, pero no te preocupes porque es algo que suele ocurrir muy a menudo. Quizás tu pequeño se siente más cómodo mamando de uno que de otro, le sale más leche del que se pega más o, inconscientemente, lo colocas en un pecho más que el otro.

Esto puede provocar asimetría en el tamaño de los pechos y, estéticamente, es un punto que le preocupa a muchas madres, quienes suelen preguntarse, ¿me quedarán así para siempre? Esta asimetría en el tamaño de los pechos es pasajera y, a medida que transcurra el tiempo y termines de amamantar, vuelven a su forma original y se igualan, así que no te preocupes porque esto es algo pasajero, y sucede muy a menudo durante la lactancia.

Otro aspecto que suele preocupar a las madres durante el amamantamiento es si sus pechos 'se caen' una vez den por terminada la lactancia. La verdad es que los pechos pueden ceder un poco y notarse algo más caídos tras la lactancia, pero no de manera significativa, ¡no es de alarmarte! Además, ¡no todos se caen! A algunas mujeres no les varía su forma ni experimentan caída de sus pechos tras la lactancia y, en cambio, hay muchas mujeres que, con el paso de los años, presentan pechos caídos y ¡nunca amamantaron a sus hijos!

Cuidados del pecho durante el amamantamiento 

Cuidados del pecho durante el amamantamiento 

El cuidado de los pechos durante de la lactancia es muy importante. A continuación paso a enumerarte una serie de consejos para que los mantengas en buen estado y, en ningún momento, afecte a tu decisión de dar el pecho a tu pequeño: 

- Debes mantenerlos humectados, para evitar la aparición de estrías.

- También es importante que la piel de la areola no la laves constantemente con jabones.

- Si usas algún producto, trata de que sean con ph neutro ya que si lavas de manera rigurosa puedes eliminar la barrera de grasa que es la que evita que aparezcan grietas y fisuras.

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