Remedios y tratamientos para la mastitis durante la lactancia

Cómo solucionar esta molestia del posparto y continuar dando el pecho

Sara Cañamero de León

Cuando hablamos de la mastitis de la lactanciahay que señalar que ocurre durante las primeras 6 a 12 semanas posteriores al parto (posparto), pero puede darse en cualquier momento durante todo el tiempo que le demos pecho a nuestro bebé.

La mastitis no es motivo para abandonar la lactancia, de hecho el remedio para ella (además del antibiótico si es necesario) es un buen vaciado por parte del bebé. Ni siquiera deberíamos de dejar de dar el pecho afectado a nuestro hijo, sino ofrecérselo más a menudo.

Principales síntomas de la mastitis durante la lactancia

La mastitis es una inflamación que ocasiona dolor, congestión, calor y enrojecimiento de la mama. En algunos casos podría derivar en fiebre alta, escalofríos, malestar general y agotamiento extremo.

Intentar prevenir la mastitis conociendo los principales factores de riesgo debería ser nuestra primera prioridad. Dichas causas serían, entre otras, déficit de agarre, presencia de frenillo lingual, lactancia en una misma posición durante todas las tomas (siempre vaciando el mismo cuadrante de la mama), sujetadores no adecuados, agotamiento o estrés materno, mala alimentación, antibioterapia durante el parto o en las últimas semanas de embarazo.

En los casos de mastitis, pueden aparecer signos y síntomas de forma repentina que nos pueden ayudar a adelantarnos y a ponerle remedio rápidamente. Algunos de ellos son:

- Sensibilidad mamaria y temperatura al tacto.

- Sensación de malestar general.

- Inflamación del pecho afectado.

- Dolor o sensación de ardor continuo o durante la toma.

- Enrojecimiento cutáneo, localizado.

- Fiebre de más de 38ºC.

- Aparición de ganglios.

Remedios para la mastitis de la lactancia 

Una vez que ya la mastitis se ha instaurado, ¿qué podemos hacer?

- Acude a una asesora de lactancia o matrona para evaluar el agarre, la anatomía de la mama y de la boca del bebé.

- Asegúrate que el pecho esté completamente vacío después de cada toma.

- Varía las posiciones de las tomas. Es importante que el bebé apoye la barbilla en la zona que tengas enrojecida mientras mama.

- Toma probióticos específicos de lactancia para restaurar la flora.

- Toma antiinflamatorios (tipo ibuprofeno) cada 8 horas aunque no tengas fiebre. Las mastitis característicamente inflaman el conducto, con lo que es necesario combatir esa inflamación para facilitar la eyección láctea.

- Ofrece a menudo el pecho a tu bebé y así te irá descargando.

- Coloca calor seco en el pecho afectado antes de la toma, y realiza un masaje en él para facilitar la salida de la leche por los conductos obstruidos. Este masaje se realizará con un poco de aceite de origen vegetal (de oliva, almendras) y con pequeños y suaves movimientos circulares de los nudillos alrededor del pecho, muy suave. Después repetimos el mismo movimiento, pero esta vez en dirección al pezón, como si quisiéramos acompañar la salida de la leche. Este segundo movimiento lo podemos hacer también mientras que el bebé mama.

Si sigues todos nuestros consejos, conseguirás ponerle fin a esta incómoda molestia y continuar dando el pecho a tu bebé sin ningún problema.