Retraso en la subida de la leche durante la lactancia

Por qué no me sube la leche para amamantar a mi bebé

Ya desde el embarazo hemos comenzado a producir calostro, alguna mujeres son conscientes de ello y otras no.  Entre el 2º y 5º día postparto, ese calostro se va transformando en leche de transición, aún no es la definitiva. Es entonces cuando las mujeres perciben lo que llamamos la subida de la leche. Pero, ¿puede darse un retraso en la subida de la leche durante la lactancia?, ¿por qué?

Qué se nota durante la subida de la leche

Retraso en la subida de la leche

Inflamación local, calor, tensión mamaria, algo de dolor y un aumento en el tamaño del pecho, incluso puede dar algo de febrícula. Esto nos indica que está ocurriendo la subida de la leche, lógicamente se puede acelerar si ponemos mucho al pecho a nuestro bebé, ya que cuanto más mame, más aumentará producción láctea. No todas las mujeres lo deben notar con tanta intensidad, pero sí que es bastante evidente.

¿Qué ocurre cuando se da un retraso en la subida de la leche?

El retraso en la subida de la leche puede llegar a provocar una deficiente ganancia de peso de nuestro bebé, y éste puede llegar a deshidratarse e incluso sufrir una hipoglucemia. Es por eso que te recomendamos que si dar a luz en el hospital, te asegures que la lactancia está establecida.

Nos puede hacer sospechar de este retraso en la subida una pérdida de peso al alta de más de un 10% con respecto a lo que pesó al nacer. Lo más habitual es que en los 3 primeros días pierda entre un 5-7%, y lo recupere en torno al 10º día postparto. 

¿Cuáles pueden ser las causas del retraso en la subida de la leche?

- Una subida moderada, si la lactancia materna está bien establecida desde el principio no tenemos por qué sentir la ingurgitación mamaria que describimos arriba. Es por ello que puede que nos pase desapercibida.

- Cirugía mamaria o reducción que afecte a la glándula mamaria, son casos en los que puede estar afectada la cantidad de leche que se produce.

- Que a la madre se le han administrado fármacos inhibidores de la lactancia como la cabergolina (Dostinex) o derivados del ergot (Methergyn); se administran para inhibir la lactancia en casos en los que la madre no desee lactar.

- Fragmentos de placenta retenidos.

- Enfermedad materna que interfiera en la producción láctea si no está bien tratada. Puede ser el caso del hipotiroidismo o el “síndrome de ovarios poliquísticos”. Ambas enfermedades bien diagnosticadas y tratadas permiten la lactancia materna normalizada.

El caso más habitual es el primero, en el que la madre no nota cambios que le hagan percibir la subida de leche. Pero si la madre menosprecia el valor del calostro, piensa que su pecho aún no está produciendo nada y administra otros líquidos, su hipotálamo deja de recibir la información de que debe producir prolactina y oxitocina, las hormonas de la leche… y rápidamente disminuirá su producción de leche.

Es por eso que son peligrosos los suplementos lácteos en el inicio de la lactancia materna; al igual que desaconsejamos el uso de chupetes o biberones, aunque sea de leche materna, ya que pueden llegar a producir confusión en la succión del bebé, y alterar de verdad la producción láctea.