Trucos para una lactancia materna exitosa con pezón plano e invertido

Conoce las distintas posturas para dar el pecho a tu bebé

Meybol Lorena Ramírez

Estás embarazada y feliz porque pronto tendrás a tu bebé en tus brazos, pero a la vez muy preocupada porque quieres darle leche materna y tienes pezones planos. Tu familia insiste que te olvides de darle pecho porque será imposible amamantar con los pezones así y tú  no sabes qué hacer. ¿Será cierto que los pezones planos e invertidos imposibilitan la lactancia materna? ¿O es solo un mito? ¡Vamos a ver si después de leer este artículo tu ánimo y, por supuesto, tu realidad cambia!

Diferencias entre pezón invertido y pezón plano 

lactancia materna con pezón plano o invertido

Existen diferentes tipos de pezones y distintos  tamaños de pechos, pero ni el tamaño de tus pechos, ni la forma de tus pezones son un obstáculo para la lactancia materna . ¿Por qué? Es algo muy simple: el bebé debe mamar del pecho (areola) y no del pezón.

Pero antes de nada, vamos a definir a qué llamamos pezones planos. Se trata de unos pezones que no protruyen, es decir, que no salen, no se hacen eréctiles con el frío o con la estimulación; por el contrario, los pezones invertidos son aquellos que están proyectados hacia adentro del pecho, es decir, hundidos. Y, buenas noticias, en ambos casos se puede amamantar, solo que al inicio pudieras tener cierta dificultad. 

La lactancia materna con pezón plano o invertido es posible 

dar el pecho con el pezón invertido o plano

Es importante que sepas que con el solo hecho de colocarte tu bebé al pecho, tener el contacto piel con piel, y establecer una succión adecuada, puede hacer protruir de manera espontánea el pezón. Simplemente debes tener paciencia y aprender cómo pegarte a tu hijo al pecho.

Anteriormente se aconsejaba la técnica de Hoffman durante el embarazo, la cual consiste en una serie de masajes para ayudar a la protrusión del pezón (los pulgares se colocan en la base de la areola, en lados opuestos, y se estira la piel hacia afuera, alejando un dedo de otro con movimientos horizontales y verticales), pero esta se encuentra en desuso, ya que no hay evidencia de que resulte beneficiosa; por el contrario, puede desencadenar contracciones uterinas y no ayuda a la salida del pezón, por lo que los masajes y técnicas para sacar el pezón durante el embarazo son ineficaces, ¡espera que tu bebé nazca y pégatelo a ti!

En todo caso, es importante que sepas que una lactancia materna exitosa va a depender de un buen agarre al pecho, es decir, tu bebé debe tomar una buena porción de la areola (la parte más oscura de tus pechos) y no del pezón. Si se prende solo de este último, el agarre es inadecuado y es lo que ocasiona la aparición de dolor, grietas o fisuras y ahí sí puede verse afectada la lactancia materna.

El pezón simplemente es una guía de agarre, más no es necesario para poder lactar, excepto que exista un pezón con inversión completa, en cuyo caso las adherencias que lo mantienen hacia adentro son tan fuertes que es imposible que protruya y, en ocasiones, sí te pudiera ocasionar dolor en el pecho y/o dificultad de agarre por parte de tu bebé.

Para que al agarre sea más fácil, muchas mujeres piensan en utilizar las pezoneras, porque dudan de si son beneficiosas. La verdad es que su uso es muy controvertido y siempre ha sido motivo de debate en el ámbito de la lactancia materna, así como hay especialistas en lactancia que las recomiendan. Personalmente considero que todo va a depender si a la madre le funciona, es decir, si las usas, te va bien y resuelve tu problema, ¡pues adelante! Solo debes buscar la talla adecuada para que el pezón no se lastime con su uso, ¡con probar nada pierdes!

Otra estrategia que puedes aplicar es el uso de extractor de leche, usándolo justo antes de ofrecer el pecho a tu bebé, puede resultarte de gran ayuda. Será una forma de que el pezón salga hacia fuera, de que empiece a caer leche y de que tu bebé se 'lancé' a él rápidamente. 

También te aconsejo que pruebes distintas posturas para dar el pecho: la postura clásica o de la cuna, pero también la del balón o, por qué no, tumbada. La cosa es que los dos estéis cómodos. 

Y, el mejor consejo que te puedo dar, es importante que confíes en ti misma y que estés convencida que las dificultades en este tema puedes superarlas. Busca ayuda de un consejero o especialista en lactancia, recuerda que tu bebé debe abrir bien la boca para favorecer un agarre adecuado, también  toma el pecho con tus dedos tratando de estirar la piel que cubre el pezón antes de darle pecho al bebé. ¡Feliz lactancia!