Riesgos de adelantar la alimentación complementaria en el bebé

El error de comenzar con la alimentación complementaria antes de tiempo

Las recomendaciones sobre la edad en la que empezar la alimentación complementaria han ido cambiando a lo largo de los años. Originalmente, a principios del siglo pasado, los bebés tomaban lactancia materna hasta los 12 meses.

El hecho de que aparecieran ciertas deficiencias en hierro y vitamina C hizo que se adelantase la edad de introducción de nuevos alimentos, y desde entonces, las recomendaciones han variado desde la introducción tan temprana como a las 3-4 semanas (cereales en biberón) como la actual, a los 6 meses de edad, pasando por una época en la que la recomendación era de aproximadamente las 12-16 semanas (3-4 meses).

Cuándo introducir la alimentación complementaria

Introducción temprana de la alimentación complementaria

En la actualidad, parece haber evidencia suficiente para afirmar que la ventana más apropiada para la introducción de la alimentación complementaria se da alrededor de los 6 meses. Además, no existe ninguna evidencia adicional que apoye la necesidad de posponer la introducción de alimentos típicamente alergénicos como pescado, frutos secos o huevos más allá de los 6-7 meses, para prevenir el desarrollo de este tipo de alergias, ni siquiera en el caso de antecedentes familiares de alergias.

Las últimas investigaciones sugieren que el punto de inflexión se encuentra en las 17 semanas (4 meses). Superar esta edad parece crucial para evitar la aparición de alergias alimentarias, además, parece que la introducción de alimentos potencialmente alergénicos en la dieta del bebé, como la leche de vaca, cuando se está aún alimentando con lactancia materna, podría asegurar una protección extra.

Por otra parte, también se pone de manifiesto en estos estudios el hecho de que, manteniendo un consumo frecuente de los alimentos potencialmente alergénicos ya introducidos, ayuda a preservar la tolerancia adquirida, siendo esto casi tan importante o más que la edad de introducción del alimento.

Peligros de la introducción temprana de la alimentación complementaria

La introducción temprana puede de hecho causar una serie de complicaciones en la salud del bebé, aparte de la aparición de alergias alimentarias. Por ejemplo:

- El aparato digestivo es aun inmaduro, lo cual supone que, si se introduce la alimentación complementaria, el bebé no será capaz de digerir los alimentos como debe, pudiendo causarle problemas.

- Además del aparato digestivo, el aparato renal, es decir, su capacidad de excreción a través de los riñones, es también inmaduro, y la introducción de ciertos alimentos, sobre todo aquellos que tienen una cantidad considerable de proteínas, puede sobrecargarlos. También algunos minerales, como el sodio, pueden deteriorar la función renal, de ahí que se recomiende evitar la sal hasta al menos los 12 meses.

- El riesgo de atragantamiento es significativamente mayor antes de los 6 meses, aunque obviamente depende del bebé, de su capacidad para mantenerse erguido y de la pérdida del reflejo de extrusión.

Sin embargo, posponer la introducción de nuevos alimentos tampoco es aconsejable, ya que, además de que pueden aparecer deficiencias de micronutrientes, sobre todo en el caso del hierro, si se continúa con una alimentación a base de leche exclusivamente, también puede aumentar el riesgo de rechazo hacia los diferentes alimentos y texturas, por lo que haría más complicado la aceptación de nuevos alimentos por el bebé.