Preguntas y respuestas sobre los postres en la dieta infantil

Todo lo que debes saber a la hora de preparar el postre a tu hijo

La gran mayoría de las preguntas que, como padres, nos planteamos a la hora de ofrecer los tradicionales tres platos a nuestros pequeños se refieren al postre

¿Han de tomar obligatoriamente postre los niños?, ¿es tan importante como los platos principales? Aclaramos todas tus dudas sobre los postres en la dieta infantil.

Consejos para padres sobre los postres en la dieta infantil

Postres en la dieta infantil: preguntas y respuestas

¿Es el postre es tan importante como los dos platos  o el plato principal de la comida? 

No. Los niños no tienen necesariamente que comer tres platos, sobre todo los más pequeños. Una de las principales desventajas de comer tres platos es que, tanto la energía como los macro y micronutrientes se dividen entre todos, por lo que, si no se comen todos, no se cubre el aporte necesario. Sin embargo, ofreciendo un plato único, podemos asegurarnos más fácilmente que lo que nuestro hijo come contiene todos los nutrientes esenciales y la energía  que necesitan.

¿Es necesario insistir a los niños sobre el postre? 

No, rotundamente no. Nunca se debe insistir a los niños para que terminen un plato de comida. Los padres debemos, por el contrario, enseñarles a escuchar las señales y atender las necesidades de su cuerpo, para que ellos mismos decidan cuánto quieren comer, y sea cual sea su decisión, debemos respetarla.

¿Tiene una comida necesariamente que terminar con un postre? 

No. Una comida tiene que terminar cuando el niño, o el adulto, está lleno. Comer por demás, aunque sea una pieza de fruta, es el primer paso en el camino que conduce al sobrepeso.

¿Qué debemos ofrecer a nuestros hijos para terminar la comida?

Si después del plato único o los dos platos que hemos ofrecido a nuestros pequeños, estos siguen teniendo hambre, podemos ofrecerles, preferiblemente, una pieza de fruta o un trocito de queso. Es mucho mejor mantener el postre como algo ligero, evitando los dulces, aunque sean caseros. Si instauramos una tradición en casa y el niño aprende que después de la comida hay un trozo de pastel, de bizcocho, un flan u otro tipo de postre lácteo, es fácil que el niño aprenda a comer menos de los demás platos para “guardar sitio” para el postre. Sin embargo, si reservamos estos postres para momentos especiales, como cumpleaños o celebraciones, será para nuestros hijos una agradable sorpresa.

¿Cuándo le ofrezco entonces la fruta a mi hijo?

¡Cuando quieras! No hay un momento más apropiado para ofrecer fruta a los niños, la fruta debería ser siempre nuestra principal solución para cuando nuestros pequeños dicen que tienen hambre.  

Tanto el desayuno como la merienda, sin olvidar los snacks entre las comidas, cualquier momento es bueno para que nuestros pequeños reciban el cóctel de vitaminas, minerales y fibra que aporta la fruta.