Hablar de la adopción a niños de 3 a 7 años de edad

Cómo hablar de la adopción a los hijos adoptados

Vilma Medina
Vilma Medina Directora de Guiainfantil.com

El diálogo entre padres e hijos debe ser adecuado al desarrollo, al carácter, temperamento y capacidades de comprensión del niño, sea adoptado o no. En lo que se refiere a la adopción, es necesario considerar que los niños adoptados experimentan el dolor de la separación de sus padres biológicos cuando nacen. Todos los niños adoptados deben ajustarse a la nueva realidad, a las nuevas imágenes, sonidos, olores y nuevas experiencias.

A partir de los 3 años de edad, cuando el niño ya tiene un cierto poder de comprensión, los padres tienen una perfecta oportunidad de comenzar a compartir con el niño el tema de la adopción de una forma tranquila y cómoda, para edificar así los cimientos de futuros diálogos, de confianza y verdad. Sigue algunos consejos de cómo hablar de la adopción con los niños, a partir de los 3 años de edad.

Hablar de la adopción a niños de 3 a 5 años

hablar de la adopción a los niños

De 3 a 5 años, el niño se está preparando para enfrentarse al mundo. Comienza a desarrollar la habilidad de explorar, de iniciar proyectos y cuestionar todo lo que ve; estas habilidades le ayudarán a empezar una ligera independencia y separación de sus padres, y prepararse para salir del mundo seguro de la casa. En el momento que se asome al mundo exterior, va a comenzar a confrontar el hecho de su propia adopción. Debido a que en el niño pequeño su habilidad de pensamiento es tan rudimentaria, generalmente tiene problemas para entender las implicaciones de ser adoptado. Por lo que hablar de la adopción a niños de esta edad es importante.

Niños adoptados de seis y siete años de edad

Entre los 6 ó 7 años, el niño puede diferenciar entre adopción y nacimiento como modos alternativos de formar una familia. En otras palabras, reconoce que aunque todos entran al mundo de la misma manera, por el nacimiento, la mayoría de los miembros de las familias lo hacen naciendo dentro de ella. También reconoce que ser adoptado significa tener dos tipos de padres: los que me concibieron y los que me acogieron y educaron.

Los niños comienzan a preguntarse acerca de su madre biológica; las preguntas sobre sus padres biológicos suelen llegar algo más tarde. Si no se tenemos las respuestas a sus preguntas, o si la historia involucra un pasado complejo o penoso, es mejor contestar con un "quizás" o con evasivas, mientras reafirma el valor de las personas involucradas y la dificultad de su situación antes de que su hijo se ubique por completo en la familia.

Permita que el niño piense sobre el tema, e incluso que fantasee sobre sus padres biológicos, invita a tu hijo a aceptar su rol en la familia y a desarrollar un grado positivo de autoestima. Sus curiosidades pueden derivar en temores acerca de temas como que sus padres biológicos aparezcan para reclamarlo; por eso es tan importante que compruebes que él comprende bien el proceso y la razón de su adopción. El silencio y la evasión posiblemente harán que el niño piense que hay algo erróneo en sus orígenes y consecuentemente, que hay algo malo en él.

La alternativa es decirle al hijo la verdad de lo que pasó; esto puede ser muy duro tanto para los padres como para el hijo, ya que en el fondo hay una verdad difícil de aceptar. Pero es más dañino no decírselo, ya que el niño percibe misterio, inquietud y silencio acerca del tema de sus padres biológicos y de su origen. Esta distinción entre nacimiento y adopción es muy importante, es la base de un significado y entendimiento más profundo que emergerá más adelante. Los niños en edad escolar incrementarán su capacidad para la solución de problemas. El aumento de pensamiento lógico, incremento de sensibilidad al punto de vista de otros, y experiencia en el salón de clases contribuye a este proceso.

Niño adoptivo en edad escolar

El niño adoptivo en edad escolar, por primera vez hace un esfuerzo espontáneo para considerar seriamente las circunstancias que rodean su nacimiento. Por mucho que los padres adoptivos lo intenten, será difícil evitar que sus hijos tengan sentimientos de pérdida y aflicción por los que inevitablemente pasan. Sin embargo, se los puede ayudar a que superen estas situaciones difíciles, validándoles tus sentimientos.

En aquellos casos en que tu hijo requiera alguna información que no se encuentra en tu poder, ofrécele ayuda para encontrarla. Un entendimiento joven que emerge de la familia también complica sus sentimientos acerca de ser adoptivo. Niños pequeños, generalmente menores de 7, definen familia primariamente en términos geográficos: su familia está compuesta por las personas que viven en casa. No se ve la conexión biológica como necesaria para ser miembro familiar. Esto significa que los niños pequeños aceptan fácilmente la afirmación de sus padres adoptivos que son parte de la misma familia y así va a ser para siempre.