La depresión posparto en los padres

¿Por qué sufren los papás depresión tras el nacimiento del bebé?

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Aunque llevan años hablando sobre este tema, no ha sido hasta estudios recientes cuando se ha demostrado que la depresión postparto no es patrimonio exclusivo de las madres, sino que hasta un 10% de los padres llega a padecerla y, en la mayoría de los casos, con una duración mayor que la de la madre.

La depresión postparto materna se debe principalmente al caos hormonal que experimentamos cuando damos a luz, y suele aparecer tras los primeros días del nacimiento, durando apenas unas cuantas semanas; sin embargo, la depresión postparto de los padres se da en situaciones muy diferentes.

¿Pueden tener los padres depresión posparto?

Depresión posparto en el papá

En primer lugar, suele aparecer mucho más tarde, entre el tercer y el sexto mes del bebé, y no va asociada a un desajuste hormonal, sino que son otros factores la que lo desarrollan. Además no es raro que se vea agravada por el hecho de que los hombres no suelen expresar sus sentimientos tan abiertamente como las mujeres, lo que hace que tengan que sufrirla en silencio sin ayuda de nadie.

Los factores desencadenantes suelen deberse a varios motivos:

1- Miedo a la paternidad: Las nuevas responsabilidades como padre y el miedo a saber si serán capaces de cuidar del bebé son unos de los motivos principales.

2- Cambios en la vida conyugal: La atención de la madre que antes era en exclusiva para ellos, ahora se ve repartida con el bebé, y en ocasiones puede ocasionar celos, incluso sentimiento de abandono por parte del padre. Además las relaciones sexuales pasar a un segundo plano, ya que muchas mujeres no se sienten a gusto con su cuerpo tras el parto. 

3- Falta de sueño, cambios en la casa y estrés: No dormir las suficientes horas desespera a cualquiera, y esto se ve agravado porque el trabajo en la casa se multiplica, ya no tenemos las mismas horas de descanso y el bebé requiere constantemente tiempo y atención.

4- Preocupaciones financieras: Los gastos crecen y eso se transforma en una preocupación constante por tener que vivir con los mismos ingresos de antes.

Los síntomas más habituales de este tipo de depresión es: alejamiento de la pareja, irritabilidad, intolerancia, insomnio, tristeza o refugio en el exterior (amigos o trabajo), y lo peor es que pueden durar hasta un año, cuando empiece a sentirse más centrado con la nueva situación familiar.

Las consecuencias para el padre pueden ser muy negativas, ya que su estado de ánimo no sólo le afectará personalmente a él, sino que también repercutirá en la familia, especialmente en el desarrollo del bebé. Un padre deprimido dejará de hacer cosas con su hijo como leerle cuentos, cantarle, reírse con él, disfrutar de su crecimiento, compartir las novedades con la familia, será más introspectivo, e incluso, en situaciones de mucho estrés, puede castigar o llegar a golpear al niño. 

Si este es tu caso, o el de tu pareja, intenta abrirte a la familia y expresar lo que sientes, te sentirás apoyado y comprendido, juntos podréis pasar ese bache, y si no es así, no hay que dudar en ir a un especialista, la paternidad es algo muy bonito que debes disfrutar en toda su plenitud.