Errores comunes a la hora de elegir zapatos para los niños

Lo que no debemos hacer al elegir calzado a nuestros hijos

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

La elección del zapato es una de las claves básicas para que los pies de los niños crezcan correctamente. Una mala elección puede crear vicios en el pie, y una mala pisada puede provocar, además de dolores musculares, un mal desarrollo de pies y piernas. Por lo tanto, en el caso de los niños, la elección del zapato depende de la edad del niño. En este proceso, podemos cometer algunos errores a la hora de elegir zapatos para los niños, te contamos cuáles.

6 errores comunes al elegir zapatos para bebés y niños

Errores a la hora de elegir calzado para los niños

Los bebés poseen pies más sensibles que los de un adulto, además de una planta casi plana, así que sus zapatos deben permitir un movimiento libre de los dedos del pie, sin apretar demasiado. Mientras que en los primeros pasos el zapato debe ser ancho y alto para no comprimir el pie, con suela flexible y antideslizante. A partir de los 7 años el pie ya ha cogido su forma y tan solo crecerá de largo y ancho.

Estos son los errores más comunes a la hora de elegir zapatos para los niños:

1- Elegir una talla más para cuando crezca. Un error muy común, ya que el pie del niño crece cada tres meses una media de entre 7 y 8 milímetros. Sin embargo, un zapato que baila en el pie puede provocar rozaduras, y obliga a adoptar posturas que son perjudiciales, además de provocar posibles caídas.

2- Las botas para sujetar el tobillo. El tobillo debe quedar suelto y, poco a poco, el niño debe fortalecerlo al andar. Además, una bota demasiado comprimida puede afectar al buen desarrollo del tobillo. Las botas solo deben usarse para protegerse en casos concretos de la humedad o del excesivo frío.

3- Comprar zapatos de plástico. La excesiva sudoración del pie provoca irritación y hongos. Siempre se deben usar zapatos de tela o de piel, sobre todo en verano.

4- Abusar de las zapatillas deportivas. Las zapatillas de deporte deben usarse con moderación, demasiadas horas puestas hacen que no se ventilen correctamente y provocar hongos, ya que no suelen ser de piel. Es recomendable comprarlas de piel, de lona o de rejilla para que estén lo más ventiladas posible.

5- Heredar zapatos. Es muy habitual heredar de los hermanos mayores, sin embargo es una práctica poco recomendable ya que cada pie es diferente y el zapato suele adoptar la forma del primer pie que lo usa, así que probablemente el nuevo dueño esté pisando de una manera diferente que su hermano y, por lo tanto, es corriente que le roce o le resulten incómodos.

6- Acabados en punta o muy escotados. Los zapatos con punta deforman los dedos de los pies, mientras que los muy escotados, como las bailarinas, las chanclas o los zuecos se suelen salir al caminar y se suele hacer un trabajo excesivo para agarrarlas.

Es importante recordar que los pies deben estar libres en la medida de lo posible, así que siempre es recomendable quitárselos al llegar a casa y caminar descalzos o con calcetines, sin duda, los niños lo agradecerán.